La multinacional, dedicada al cableado del automóvil, Delphi, tiene previsto que los trabajadores de la factoría de Tarazona abandonen sus puestos de trabajo de forma escalonada. Sin embargo, no será hasta comienzos de año cuando éstos deban dejar sus empleos. Un proceso que, según las estimaciones realizadas por la compañía, se prolongará hasta finales del mes de mayo o incluso comienzos de junio.

El objetivo es que, progresivamente, la actividad del cableado de serie se reduzca en la fábrica zaragozana para deslocalizarla a Portugal, donde la compañía tiene previsto trasladar esta actividad.