El nivel de ahorro de las familias aragonesas creció en el 2004 y se aproxima al del resto de las familias españolas, según un estudio realizado por el Servicio de Estudios de Caja Inmaculada (CAI), que hoy celebra el Día Universal del Ahorro. Las previsiones anuncian para el 2006 una nueva bajada de la tasa de ahorro, si bien esta tendencia puede cambiar en los próximos años.

La evolución histórica de la tasa de ahorro en Aragón sigue registrando un notable descenso, con cifras próximas al 17% en 1995 y del 14% en el 2004, según los últimos datos de FUNCAS1. Aragón mejoró su tasa de ahorro en el 2004 --pasó del 13,60% de la renta familiar disponible hasta el 13,90%--, mientras que la media nacional registró su tercer descenso consecutivo, alcanzando un 14,05%. Esta disminución se debe a un avance del gasto de los hogares en consumo más rápido que el de su renta disponible.

Las comunidades más ahorradoras continúan siendo La Rioja, Navarra, País Vasco, Canarias y Baleares, que presentan tasas de ahorro próximas al 20% de la renta familiar disponible. Por el contrario, Andalucía, Asturias y Galicia ocupan los últimos puestos en este ranking. El informe del Servicio de Estudios de la CAI destaca que Huesca, con una tasa de ahorro en torno al 19% de la renta bruta disponible, se mantiene como la provincia aragonesa más ahorradora y una de las primeras de la clasificación nacional. En Aragón, le siguen Teruel y Zaragoza, con índices próximos al 13%.

Según datos recientes, la riqueza financiera de las familias españolas aumentó un 5% interanual durante el segundo trimestre, mientras que sus pasivos superan, por primera vez, el 80% del PIB. La tasa de ahorro de las familias se situó en el 9,4% de su renta disponible. Este dato supone un descenso de dos puntos respecto al mismo periodo del año anterior y la cifra más baja de los últimos siete años.

Las recientes subidas de los tipos de interés son insuficientes todavía para estimular un mayor crecimiento del ahorro de las familias españolas y sí el gasto en consumo, que crece por encima del 7% desde hace dos años. El crecimiento de la renta disponible de las familias, impulsada por el dinamismo del empleo en los últimos años, también ha favorecido la expansión del consumo de las familias. La fortaleza del consumo privado y el notable crecimiento de la inversión residencial elevan el endeudamiento familiar al 120% de su renta disponible, según estimaciones del Banco de España, superando la media de la Zona Euro.