La inflación se ha disparado hasta el 3,6% en octubre --según el índice de precios de consumo armonizado (IPCA) anticipado ayer--, desde el 2,7% de septiembre y el vicepresidente económico, Pedro Solbes, no tuvo más remedio que reconocer que esta subida constituye "un mal dato, sin paliativos", inesperado por el Gobierno, que contaba con una cifra "claramente inferior".

Así lo admitió el vicepresidente en un almuerzo-coloquio organizado por KPMG y Europa Press, en el que explicó que la parte de subida del IPC atribuible al petróleo sí era esperada. "Lo que no sabíamos que se iba a producir es el alza de los alimentos", añadió. Esto, dijo es "algo novedoso", sobre todo, porque la subida afecta a leche y cereales (hasta septiembre, la leche ha subido el 11,6% y el pan, el 8,1%). Según Solbes, la administración, y en especial las autoridades de Defensa de la Competencia, deben "aclarar qué está sucediendo y, si es posible, intentar solucionarlo".

Llama la atención que en octubre la tasa de inflación sólo haya subido dos décimas en Alemania, al 2,4%.

COSTE EN PENSIONES Con todo, Solbes transmitió el mensaje de que, de igual modo que la economía española pudo absorber el shock petrolífero del 2004 y el 2005 sin perder crecimiento ni empleo, ahora podrá encarar este nuevo choque de inflación gracias a su mayor flexibilidad.

De momento, estos niveles de inflación le pueden costar muy caro al presupuesto de la Seguridad Social. Las pensiones subieron este año el 2% y sus beneficiarios deberán ser compensados por la desviación que se produzca en la inflación. Si en noviembre --mes que sirve de referencia-- la inflación es del 3,6%, la compensación (y su consolidación) costará unos 2.240 millones.

FINAL DE AÑO MALO La subida de la inflación en octubre --el dato anticipado ayer por el INE debe ser confirmado y desarrollado el 14 de noviembre--, no sólo ha sorprendido al Gobierno. Hace sólo unos días, el servicio de estudios de Caixa Catalunya pronosticó un repunte de tres décimas en octubre, hasta el 3%.

Es muy difícil que en noviembre y diciembre pueda revertir la tendencia de los precios, pues tendrán que compararse con los dos últimos meses del 2006, que fueron muy buenos, en términos de inflación, con la ayuda de un petróleo a la baja.

En el 2006, el precio del barril de Brent pasó de 78,64 dólares en agosto a 50 dólares en los dos últimos meses y las gasolinas bajaron el 11% en cuatro meses. Ahora pasa lo contrario. El Brent, llegó a 71,61 dólares de media en agosto y en octubre ha llegado a romper los 90 dólares. Aunque la apreciación del euro mitiga parte de esta subida (un euro vale por 1,44 dólares), la subida del Brent está afectando a las gasolinas.