El BBVA cortó ayer de raíz las informaciones que apuntaban la posibilidad de que hubiera quedado afectada por el escándalo financiero protagonizado por Bernard L. Madoff. El banco aseguró que no ha distribuido ningún producto entre sus clientes minoristas o de banca privada ligado al gestor de fondos estadounidense. Madoff, un exalto cargo de la Bolsa de Nueva York, está acusado de crear una estafa piramidal cifrada en 37.386 millones de euros.

Por su parte, el Santander evitó ayer hacer comentarios sobre si ha intermediado productos de Madoff a través de sus filiales Banif y Optimal. Fuentes del mercado apuntaban la posibilidad de que el banco estuviera expuesto en 3.000 millones. El Santander ya se vio perjudicado por el caso de Lehman Brothers. Precisamente, ayer unos 200 clientes afectados por la quiebra de la entidad estadounidense se concentraron ante la sede del Banco de España en Madrid para denunciar su situación de abandono y la falta de transparencia que sufren los inversores.

La estafa de Madoff se convertiría en la mayor de la historia, seguida del caso Enron en el año 2001 --cuando fueron estafados 63.400 millones de dólares-- si se confirma que son 50.000 millones de dólares los que han sido estafados mediante un esquema Ponzi.