Los mercados se movieron ayer en un océano de indefinición, dudando entre celebrar el espectacular recorte de tipos de interés del día anterior en Estados Unidos o lamentar la difícil situación económica que ha llevado a la Reserva Federal a dejar el precio oficial del dinero en el 0%. El recorte histórico en la producción de petróleo decretado ayer por la OPEP, el dato de menor inflación en la zona euro (el 2,1% en noviembre) y la apreciación del euro (hasta 1,4358 dólares) fueron los otros acontecimientos que aportaron su sal y su pimienta a la jornada.

El Ibex 35 abrió al alza, después llegó a perder el 1,3% y en el momento del cierre logró una subida del 0,32%, que permitió al selectivo situarse al borde de los 9.200 puntos y encadenar tres jornadas de repuntes, gracias al ascenso de valores como BBVA (0,12%) y Telefónica (0,8%).

En Europa, los principales indicadores terminaron en negativo. En concreto, Fráncfort perdió el 0,46% y París, el 0,30%, lo mismo que Londres. El Eurostoxx 50 anotó un retroceso del 0,24%, con fuertes recortes para Société Général (-5,76%) y Deutsche Bank (-7,96%) y una intensa penalización para BNP Paribas, que retrocedió el 17,24% tras conocerse las pérdidas de su unidad de inversión. En Nueva York, el Dow Jones se debatió entre las pérdidas y las ganancias en las primeras horas.

En el mercado español, Acciona fue el valor más rentable del Ibex 35 con un ascenso del 4,76%, seguido de Iberdrola Renovables, ACS y OHL.

Sacyr Vallehermoso, sin embargo, fue la compañía más vendida, lo que se tradujo en un recorte del 6,06%, después de que el presidente de Lukoil confirmarse que no mantiene negociaciones concretas para la compra del 20% de Repsol. La misma noticia hizo repuntar la petrolera española el 0,20%.

La mayoría de los valores del Ibex 35 cerraron en negativo pero, de los blue chips, el único que perdió fue el Santader (el 0,30%). En la banca, el mayor rebote fue para Bankinter (+0,46%). Banesto cayó el 0,98%.