La Asociación de Afectados de Marsans, que cuenta con unos 750 miembros, se manifestará mañana en contra del expropietario del grupo Gerardo Díaz Ferrán ante la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que aún preside.

La protesta que integra, además de trabajadores, a unos 100 clientes afectados por la desaparición de la compañía, coincide con la celebración de la junta directiva de la patronal en la que se propondrán elecciones anticipadas a la presidencia. El objetivo de la protesta es recordarle a Díaz Ferrán y a su socio Gonzalo Pascual que aún deben varios salarios a sus exempleados, apuntó ayer un portavoz de la asociación. Además, apuntó recordó que en el 2008 Viajes Marsans obtuvo un beneficio de 8 millones y que un año después tenía una deuda de 300 millones, lo que apunta a unos movimientos financieros "irresponsables" que son la causa de la quiebra del grupo.

La asociación está, asimismo, estudiando una demanda de estafa contra Díaz Ferrán, ya que considera que Marsans cogió dinero a sus clientes cuando ya sabía que no iba a poder darles el servicio.

¿CONCURSO ILEGAL? Por otro lado, los administradores concursales de Viajes Marsans creen que la compañía vulneró de forma "probable" el plazo legal para presentar concurso voluntario de acreedores, lo que podría obligar a sus antiguos dueños --Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual-- a compensar con sus bienes el agujero de la empresa.

En un escrito remitido al Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid, los administradores nombrados para gestionar el proceso de insolvencia afirman que "las circunstancias avalan que la solicitud de concurso voluntario de Marsans es morosa, probable infractora del plazo del artículo 5 de la Ley Concursal y presuntamente provocadora de culpabilidad del concurso".