Se acabaron las vacaciones en el Congreso. Después de haber recibido críticas del PP por pasar unos días en su retiro veraniego de Doñana, Zapatero ha vuelto con fuerza a la actividad y ha querido compartirlo con los otros 349 diputados del Congreso. Estos deberán variar también su calendario de descanso para participar la semana que viene en el pleno extraordinario que el Gobierno solicitará con el objetivo de dar luz verde al nuevo decreto anticrisis que acordará mañana el Consejo de Ministros.

Según anunció ayer el portavoz del Ejecutivo, José Blanco, Zapatero predicará con el ejemplo y comparecerá en la sesión, en aras de defender ante la oposición la conveniencia del plan y recabar apoyos entre los otros grupos que le permitan sacar adelante la votación del decreto y su tramitación por la vía de urgencia. CiU ya ha avanzado que está en contra de algunas medidas como la reducción del gasto farmaceútico y el avance del cobro del impuesto de sociedades a las grandes empresas.

DIPUTACIÓN PERMANENTE Siguiendo los cauces reglamentarios, lo primero que se convocará, entre hoy y mañana, es la Diputación Permanente de la Cámara, el órgano que suple sus funciones en los periodos vacacionales. Esta se reunirá después del fin de semana y debatirá también la petición de comparecencia de la vicepresidenta Salgado, formulada por los populares para que explique las causas de la desaceleración del crecimiento de la economía española en el segundo trimestre del año. De hecho, los conservadores habían pedido también la comparecencia urgente de Zapatero, que ya no será necesario discutir ante la voluntad expresada por el interpelado de rendir cuentas ante el Congreso.

El debate sacará también de su descanso veraniego a Mariano Rajoy, que lleva todo el mes de vacaciones en la localidad gallega de Sanxenxo, aunque ya estaba prevista su reaparición en Madrid, mañana, con motivo de la reunión del comité electoral del PP.

Como anticipo del debate, Blanco saludó ayer el acuerdo entre el presidente francés, Nicolás Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel, para la consolidación de un eurogobierno económico contra la crisis. "Todo lo que signifique avanzar en la gobernanza común fuerza la idea de más Europa. Y eso es bueno para la recuperación económica y debilita a los especuladores", dijo.

La directora de la campaña electoral del PSOE, Elena Valenciano, destacó que las decisiones pactadas por Sarkozy y Merkel son "propuestas de los progresistas europeos de hace muchos años" que los conservadores han adoptado "tarde".