Volkswagen sigue sin ser capaz de pasar página al capítulo más amargo de su historia. Si hace dos semanas el principal productor y exportador de vehículos del mundo aseguró que tenía a hasta 11 millones de coches afectados por su manipulación de emisiones contaminantes por todo el mundo, ahora esta cifra podría crecer aún más.

Un portavoz de la compañía alemana reconoció ayer a la agencia de noticias DPA que el gigante automovilístico está investigando si existen nuevos casos aunque se evitó en todo momento proporcionar una estimación de coches afectados. Puede tratarse de los motores diesel EA 288, una versión anterior a los EA 189, de los que ya se anunció su afectación.

La información podría ser particularmente dañina ya que en el caso de confirmarse la "infección" de estos motores supondría un duro golpe al Volkswagen Golf, el buque insignia de la casa, y podría incrementar sustancialmente el número de afectados por el fraude. El modelo, que se encuentra bajo investigación, se lanzó al mercado durante el año 2012. "Lo estamos estudiando detalladamente", aseguró el portavoz. El gigante de la automoción insistió en que los vehículos nuevos con ese motor no están afectados y cumplen con todos los estándares Euro 6, marcados por la directiva europea. Esa información también ha sido contrastada por la Oficina Federal de Vehículos Motorizados.

Por su parte, las entidades reguladoras de EEUU también informaron ayer que están estudiando esos motores. Durante la mañana, la compañía anunció que a casi tres millones de vehículos con motores diesel de 1,6 litros se les tendrá que renovar la tecnología del motor además de cambiar el software. El nuevo director del grupo automovilístico, Matthias Müller, aseguró el miércoles que quizás sería necesario destinar más dinero de los 6.500 millones previstos en el presupuesto para cubrir los costos del escándalo.

PREOCUPACIÓN EN ESPAÑA

El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, participó ayer en la reunión que celebró en Zaragoza el grupo coordinador de UGT de las 13 factorías de automóviles que hay en España, donde trasladó la incertidumbre de los trabajadores respecto al mantenimiento del empleo y de las inversiones previstas por Volkswagen en Barcelona y Navarra. Mariano Cerezo, responsable federal de automoción y componentes de UGT, exigió al Gobierno "que paguen los responsables, no los trabajadores, que son inocentes" e instó a la Fiscalía a que actúe como lo han hecho en Alemania o Francia.