"Muchas veces no se trata de darnos dinero, sino de facilitarnos la vida o, cuando menos, no estorbar". Esta frase sobre los políticos de Ana Pérez, de 37 años y ganadera avícola de La Rioja, no solo arrancó un aplauso unánime, sino que resumió a la perfección el sentir de los jóvenes agricultores. Ellos fueron los protagonistas del V Foro de Desarrollo Rural, que ayer concluyó en el marco de la FIMA, ya que por ellos pasa el futuro del campo. No en vano, el Gobierno espera la incorporación de 20.000 jóvenes al sector agrario español en los próximos siete años, un 54% más que en el anterior programa de Desarrollo Rural.

Además de ponencias de expertos, durante tres días el congreso otorgó la palabra a los jóvenes, que dieron a conocer sus experiencias sin olvidar reivindicaciones como mejorar el acceso a internet en el medio rural o impulsar infraestructuras. "Queremos tener las mismas oportunidades que los jóvenes de la ciudad, porque la vida urbana no sería posible sin la vida en los pueblos", defendió Begoña Linares, de 38 años, que gestiona una explotación de vacuno de leche en Galicia.

El turolense Marcos Garcés, cerealista y licenciado en Sociología y Ciencias Políticas, reclamó "más políticas y menos subvenciones", porque la PAC "no motiva ni a los jóvenes ni a los mayores". "Desde los despachos se legisla muy bien, el problema de la PAC es que demuestra una falta de interés total por