Las pensiones han ido ganando peso en el total de rentas del trabajo y de actividades profesionales que tributan en el impuesto sobre la renta. Desde el 2008 hasta el 2014, las pensiones han pasado de suponer el 17% del total al 24%, según el último informe anual de recaudación, publicado en el 2015 por la Agencia Tributaria (AEAT). Mientras que en los últimos años el número de asalariados declarantes del IRPF no dejaba de caer y no registró su primera mejora hasta el 2014 (alcanzó los 26,36 millones), el número de pensionistas declarantes del impuesto siguió creciendo año tras año, hasta llegar a 8,93 millones en el 2014.

Tampoco ha dejado de crecer la pensión media declarada en el IRPF, pasando de 12.573 euros en el 2010 a 13.786 en el 2014. Mientras, el salario medio declarado en el impuesto sobre la renta ha caído año tras año, desde los 25.245 euros del 2010 a los 24.557 del 2014. En este periodo, además, el tipo de retención a cuenta del IRPF aplicado a las pensiones ha pasado del 5% en el 2008 al 7,6% en el 2016, y el de los salarios del 14,5% al 16,7%.