El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha expresado que debe mantenerse el apoyo público a la economía tan afectada este último año y que es el momento de incorporar a la agenda nacional todos los "retos estructurales" que tiene el país. Así lo ha manifestado este lunes en la firma del convenio de colaboración entre la Universidad de Zaragoza, el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), para desarrollar en los próximos un plan de Educación Financiera en el campus público. Hernández ha mantenido que la economía sigue precisando de la "respiración asistida" de las administraciones públicas y que, a pesar del avance del proceso de vacunación, sigue existiendo un "nivel de incertidumbre elevado".

Asimismo, ha apostillado que el "daño" que ha generado la crisis sobre la economía ha sido "muy elevado" y "todavía sigue estando ahí". En este contexto, los principales mensajes de política económica del Banco de España se centran, entre otros asuntos, en que la retirada "anticipada" del apoyo público tendría "más consecuencias negativas que positivas". Si bien esta ayuda debe centrarse en las empresas y sectores que están más afectados. "También pensamos que es el momento de que las autoridades públicas permitan la reasignación de recursos", para que aquellos cambios que se vayan a producir dentro del proceso de reestructuración tras la crisis, se realicen de la forma "más eficiente y rápida posible", porque esto también va a determinar la recuperación económica.

"Creemos que después de haber estado un año todos focalizados en la gestión de la crisis a corto plazo, es el momento también de incorporar a la agenda el afrontar todos los retos estructurales, muchos de los cuales ya tenía la economía española antes de la crisis", ha apostillado Hernández de Cos, esta mañana en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

Fondos europeos

El Banco de España publicó en marzo las previsiones de crecimiento económico del país, en las que se podía ver reflejado un crecimiento del 6% en el PIB nacional. De ese 6%, un 1% se deriva del potencial uso que pueda hacerse de los fondos europeos, y para el año que viene del 5,3%, dos puntos porcentuales. Por ello, "pueden ser absolutamente determinantes, sobre todo si se eligen proyectos con capacidad tractora de incrementar el crecimiento de la economía y se acompañen con las reformas estructurales necesarias", ha expresado el gobernador de la institución.

En este contexto, Hernández de Cos ha desgranado que España tiene "un bajo crecimiento potencial" desde hace varias décadas en el que destacan dos "problemas fundamentales": la baja productividad, y un mercado de trabajo muy disfuncional con una tasa de paro alta y precariedad, algo que, por otro lado, ya vienen avisando los sindicatos en los últimos años y meses. A ellos, ha continuado, hay que añadir los retos del envejecimiento de la población, el cambio climático y la desigualdad.

El desarrollo tecnológico y el devenir de la banca

El gobernador del Banco de España ha relatado que el desarrollo tecnológico está afectando a muchos sectores de la economía y el financiero es uno de los que de una manera "más obvia" incumbe. "El número de asistencia de los ciudadanos a las sucursales es mucho más reducido hoy que hace diez años, precisamente por el desarrollo y conocimiento tecnológico, y esto el sector bancario lo está interiorizando".

Por ello, parte del "ajuste" que se está produciendo ahora mismo en el entorno bancario se deriva de este nuevo paradigma tecnológico y de un contexto en el que es "poco rentable", ya que lleva unos años en los que la rentabilidad de la banca está por debajo de su coste de capital. "Este proceso de digitalización está permitiendo que al sector bancario le estén apareciendo competidores, incluso por parte de actores que en principio no tenían nada que ver con el propio sector", ha señalado.

Respecto a lo que está suponiendo esta situación para las zonas despobladas, Hernández ha señalado que el informe anual del Banco de España analiza el proceso que se está sufriendo en este ámbito. Como conclusión, se pone de manifiesto la necesidad política de integración y acompañamiento en aquellos municipios afectados. "Estamos viendo que las entidades bancarias están dando una respuesta a este fenómeno, tratando de mantener unos servicios bancarios suficientes", pero ha recordado que también "las administraciones públicas tienen una responsabilidad".