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Relevo empresarial

Una directiva financiera para reflotar a Pronovias

La compañía de moda nupcial ha puesto en marcha justo este año un nuevo plan estratégico para sacarla de los números rojos

Cristina Alba Ochoa, nueva consejera delegada de Pronovias

Cristina Alba Ochoa, nueva consejera delegada de Pronovias / Cedida

Barcelona

Lleva toda una vida dedicada a gestionar las finanzas de empresas que bien eran ya grandísimas, bien estaban en el camino de crecer descomunalmente. Y, ahora, por primera vez en una trayectoria de más de 30 años, da el salto al mundo de la moda nupcial. Y lo hace ni más ni menos que para dirigir a una de las empresas catalanas más conocidas del sector, Pronovias.

“Es un privilegio asumir la responsabilidad de liderar una marca pionera e histórica como Pronovias; como catalana, para mí es un orgullo unirme a una enseña catalana tan emblemática”, aseguraba esta semana Cristina Alba Ochoa, en su primer escrito tras anunciarse que era la nueva consejera delegada de la firma. “Además, mi madre fue costurera para marcas de moda nupcial, así que conozco el sector”, añadía a continuación, en un guiño a una industria que, a juzgar por su currículum y sin tener en cuenta este dato personal, le es aparentemente ajeno.

Porque esta directiva nacida en agosto de 1973 se formó en Negocios y Economía en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y luego se especializó con un máster en Finanzas y Banca por la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Se decantó por una carrera, cuenta ella misma, que le permitiese compaginar trabajo y estudios, y que además le ofreciese distintas salidas profesionales. De ahí que en su currículum figuren casi exclusivamente cargos financieros en empresas dedicadas, además, a las finanzas.

De General Electric al grupo Atitlan

Empezó por la división dedicada a estos menesteres del gigante estadounidense General Electric, donde escaló de analista de riesgo en España, a jefa de planificación y análisis financiero primero en este mercado y luego para Europa occidental (Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Suiza…). Más adelante, se convirtió en la directora financiera global, entre otros cargos. Fueron casi dos décadas que terminaron cuando dio el salto al banco británico OakNorth Bank, donde hizo cuatro años de directora financiera y miembro del consejo de administración.

Allí logró –repasa una publicación de la Barcelona School of Management de la UPF– valoraciones de triple unicornio en varias rondas de inversión, convirtiendo a esta ‘fintech’ en el primer unicornio rentable del Reino Unido. Esto quiere decir que fue la primera empresa emergente de base tecnológica del país que alcanza una valoración de 1.000 millones de dólares en un corto periodo de tiempo y que, además, gana dinero con su actividad, lo que no es tan habitual en este tipo de sociedades. Toda esta parte de su carrera la vivió en Londres con su marido y dos hijos, hasta que en 2020 la familia decidió instalarse en Barcelona.

Luego vino el grupo valenciano Atitlan, dueño de una decena de empresas muy variopintas: logística, transporte, formación digital, fabricación e instalación de pistas de pádel, energía, agricultura… Fue consejera delegada interina en 2021, y miembro del consejo de administración de 2023 en adelante. Mismo rol ocupa desde el año pasado en doValue, empresa de servicios de gestión de carteras de crédito y activos inmobiliarios de bancos e inversores, un cargo que compaginaba con su última aventura profesional: ser directora financiera interina y miembro del consejo de administración de Metro Bank, otra institución bancaria británica.

Ahora, la directiva deja a un lado todo esto para saltar al universo de la moda nupcial. Pronovias no ha dicho mucho más sobre el fichaje además de que esperan que les ayude a consolidar la reputación de la compañía y reforzar el liderazgo del grupo. En cualquier caso, solo con el contexto ya se entiende que su perfil ha sido un elemento clave en su aterrizaje.

La situación de Pronovias

Porque el grupo Pronovias lleva varios ejercicios en números rojos. Eran unos 325 millones de euros de pérdidas en 2022, cuando tomaron el control los fondos Bain y MV Credit, y fueron otros 128 millones de euros en negativo en 2023. Las cuentas de 2024 aún no son públicas, pero aquel año la compañía llevó a cabo un expediente de regulación de empleo (ere) para recortar 85 puestos de trabajo de sus servicios centrales, señal de que la cosa no mejoraba notablemente.

Ficharon a un directivo catalán con mucho recorrido en el mundo de la moda para encauzar el asunto, pero Marc Calabia acaba de dejar el puesto tras algo menos de dos años en él. Lo ha hecho por voluntad propia, remarcan fuentes de la empresa, tras publicar una versión oficial que así lo indica. Se va, dice el comunicado, “para comenzar una nueva etapa profesional”. Eso sí, se quedará una temporada para acompañar en el relevo a una nueva consejera delegada mucho más habituada a lidiar con números que con vestidos de novia, un rasgo, en cualquier caso, casi más importante actualmente en este caso que el producto en sí.

Su principal tarea será, así pues, liderar una nueva etapa en Pronovias que tendría que convertirla en una empresa algo más innovadora, con una experiencia de marca personalizada (la última inversión desembolsada son 2 millones de euros para ampliar las oficinas centrales en El Prat de Llobregat y así poder acoger un ‘showroom’ mucho más grande y sus propios desfiles) y bastante más internacional.

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