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Gonzalo Bernardos advierte de lo que no hay que hacer para ir de vacaciones: "No vale la pena"

El economista aconseja no cometer una imprudencia que puede salir muy cara

2025 06 27 15 51 27 Gonzalo Bernardos lo tiene claro  esta es la mejor fecha para rescatar un plan d

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Llega el verano y todos deseamos disfrutar de unas merecidas vacaciones tras un año largo e intenso de trabajo. Sin embargo, viajar a destinos exóticos o descubrir nuevas ciudades no siempre está al alcance de la mano, especialmente si no ha habido una planificación financiera previa y no se cuenta con ahorros suficientes para cumplir con este objetivo. En otras ocasiones, los bajos salarios apenas dan para afrontar los gastos básicos del día a día y lo de veranear queda relegado a un segundo plano

Antes esta dituación, cada vez más habitual en los hogares españoles, expertos en Economía como Gonzalo Bernardos lanzan una importante advertencia de lo que no se debe hacer para poder irse de vacaciones, como pedir préstamos personales para costear estancias en la playa, vuelos al extranjero o cenas lujosas. El economista se muestra tajante ante una decisión financiera poco prudente: endeudarse por el ocio es un error que puede salir caro.

“Todos conocemos a personas que se ganan bien la vida, pero que no llegan a fin de mes. ¿Por qué? Porque les es ‘imprescindible’ ir al Liceo, comer en buenos restaurantes o hacer viajes internacionales cada semestre”, afirmó durante una reciente intervención en el programa Más Vale Tarde. Bernardos se mostró contundente y aseguró que recurrir a créditos para disfrutar de las vacaciones no es una necesidad, sino un capricho que pone en peligro la estabilidad financiera.

El problema del crédito rápido

El problema no radica tanto en el gasto puntual, sino en la frecuencia con la que se repite. Pedir un crédito rápido para financiar caprichos genera una peligrosa cultura de endeudamiento, incluso entre personas con ingresos estables. Según Bernardos, no solo es un error financiero, sino que refleja un problema sobre cómo entendemos el bienestar y el éxito social.

Para el economista, los préstamos personales deberían utilizarse únicamente para emergencias reales: una avería del coche, la rotura de un electrodoméstico esencial o un gasto médico inesperado. Recurrir a financiación externa para una escapada de verano supone un riesgo, especialmente cuando ese gasto no puede cubrirse con el sueldo mensual.

Bernardos lanza una advertencia especialmente a los jóvenes, con salarios bajos y alquileres elevados, a quienes el espejismo de las redes sociales, con imágenes de vacaciones idílicas y vidas de lujo, les empuja en ocasiones a vivir por encima de sus posibilidades. Como consecuencia, muchos terminan sacrificando su salud financiera por mantener las apariencias. Algo que, según Bernardos, "no vale la pena".

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