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La confesión de José Elías tras su viaje a China: "Estamos muertos"

El multimillonario ha visitado el país asiático

José Elías, presidente y máximo accionista de Audax Renovables

José Elías, presidente y máximo accionista de Audax Renovables / Audax

José Elías es uno de los grandes empresarios y emprendedores de España. Con un patrimonio estimado de 650 millones de euros según los últimos datos de la lista Forbes, el presidente de Audax Renovables ha conseguido forjar su propio imperio empresarial desde la nada. El catalán de 49 años pasó de arruinarse con 30 a ser una de las personas más ricas gracias a una red de empresas de lo más exitosas.

Cada vez son más las personas que deciden seguir fielmente los consejos del dueño de La Sirena. Sus declaraciones suelen ser de lo más polémicas. El multimillonario ha vuelto a acudir a sus perfiles de redes sociales para dejar su humilde opinión sobre las diferencias entre China y España tras un viaje realizado el país asiático. Esta vez ha usado su cuenta de X para comentar la preocupación sobre nuestro país. Todas sus intervenciones, ya sean en radio, televisión o redes sociales, abarcan temas de actualidad que consiguen viralizarse en cuestión de minutos.

Las diferencias entre China y España

José Elías ha hecho saltar las alarmas sobre el futuro económico de España, asegurando que nos encontramos en una situación de "ruina" industrial y una peligrosa dependencia del exterior, particularmente de China. Sus declaraciones, emitidas tras un viaje al gigante asiático, representan un fuerte contraste con el discurso oficial de optimismo. "Vengo de China jodidamente preocupado", ha sentenciado Elías añadiendo que "nos dicen que aquí estamos en el mejor momento, pero mi sensación al volver de China es que estamos muertos".

Elías fundamenta su pesimismo en la observación directa de la transformación del tejido industrial español. Según el empresario, la geografía de los polígonos industriales es la prueba fehaciente del declive: donde antes había fábricas y producción, ahora solo quedan almacenes y centros logísticos, un síntoma de que España se ha resignado a ser un mero punto de consumo.

"Nos hemos acostumbrado a comprarlo todo fuera y eso nos está pasando una factura carísima. El problema son los oficios: los torneros y fresadores tienen más de 50 años, en diez años nadie sabrá hacer un molde o una matriz. Cuando esa generación se jubile, se acabó", comenta el multimillonario en su cuenta de X. España, según Elías, se ha vuelto un país "totalmente dependiente". La producción interna se ha reducido a bienes de rápido deterioro, aquellos que el flete marítimo no permite importar: "Solo producimos aquí lo que caduca rápido. Como las fresas, porque no da tiempo a traerlas en barco".

Para el resto de bienes estratégicos —la tecnología, los móviles, los ordenadores— la dependencia de China es total. Elías subraya que esta situación beneficia enormemente a la potencia asiática, que está "encantada de que seamos así de dependientes."

El mensaje final del empresario es una llamada urgente a la acción: "Tenemos que preservar nuestra capacidad de fabricar. Porque un país que no produce nada, es un país sin futuro." Un futuro, insiste, que el optimismo superficial no logrará disimular.

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