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El inicio de la nueva campaña agraria

Almendros, melocotoneros y ciruelos se anticipan a la primavera con una floración récord tras las lluvias del invierno

Ayuntamientos como Aitona, en Lleida, ya han iniciado las rutas por los campos florecidos y han agotado incluso las reservas en algunos horarios de fin de semana

La floración del almendro trae un anticipo de la primavera

La floración del almendro trae un anticipo de la primavera

Barcelona

Las abundantes lluvias y el hecho de que haya sido un invierno sin heladas ni puntas de temperaturas demasiado extremas han contribuido a que la floración de los frutales este año esté siendo espectacular. Los almendros, la primera variedad en sacar flor, lo han hecho con ramas rebosantes de brotes blancos, y desde hace unos días se han sumado a ellos los frutales denominados de hueso, con sus flores rosadas: melocotoneros, albaricoqueros, cerezos y ciruelos. "A los manzanos y perales, que dan frutos de semilla, llegarán en una semana", adelanta Jaume Gardeñes, agricultor de Térmens (Noguera).

Floración de los árboles en los campos de Aitona (Segrià, Lleida), en el 2018.

Floración de los árboles en los campos de Aitona (Segrià, Lleida), en el 2018. / EPC

Y eso significa que los ayuntamientos de la zona, especialmente de los del Baix Segre, donde hay varios miles de hectáreas plantadas con estos árboles, ya han iniciado las rutas organizadas para mostrar a los visitantes cómo se desarrollan estas flores, que durarán poco más de tres semanas. "Empezamos el pasado fin de semana y la actividad se mantendrá, de lunes a domingo, entre el 6 y el 22 de marzo", explica una portavoz de Fruiturisme, la actividad que promueve el Ayuntamiento de Aitona. Los días laborables, explica la misma portavoz, la localidad recibe sobre todo a público escolar y a jubilados, a los que se ofrecen recorridos en autobús. "Los fines de semana, los visitantes suelen ser familias o grupos de amigos", indica. El éxito de convocatoria es tal que en el portal de reservas, algunos horarios de los próximos sábados y domingos están ya agotados.

La floración de los cerca de tres mil almendros de la Quinta de los Molinos, en Madrid, vuelve a señalar la llegada de la primavera.

La floración de los cerca de tres mil almendros de la Quinta de los Molinos, en Madrid, vuelve a señalar la llegada de la primavera. / RICARDO RUBIO / EUROPA PRESS

Además de Aitona, que fue uno de los pioneros, también es posible realizar rutas por otros municipios vecinos como Alcarràs, Seròs o Soses, y en una veintena más de localidades del territorio de Lleida. La campaña, titulada 'Segrià, Terra de Floració' la impulsa el Consell Comarcal y se alargará, según la meteorología, hasta el 5 de abril, con talleres familiares, visitas a explotaciones agrarias, catas de productos de proximidad, conciertos y espacios para disfrutar del paisaje.

Cosecha normalizada

El que la floración de algunas variedades de frutales haya sido tan abundante este año también ha sido consecuencia, explica el fruticultor Gardeñes, de un invierno "en el que sin llegar a haber grandes heladas, sí ha habido muchas horas de frío", lo que ayuda a la parada invernal de los árboles. "Hacía al menos siete años en que no estábamos tantos días con temperaturas por debajo de los cuatro grados positivos", constata el agricultor, que es el responsable del sector de la fruta dulce en la organización Unió de Pagesos.

Con todo, advierte, "las plantas están arrastrando todavía los efectos de las olas de calor del año pasado y no se han recuperado del todo". A ello hay que añadir que las abundantes lluvias de los últimos meses "podrían favorecer la aparición de hongos, por el exceso de humedades, aunque eso es algo que todavía está por confirmar y que no se verá hasta más entrada la primavera". Todo ello lleva al payés a vaticinar que este año la cosecha de fruta en las comarcas de Lleida "podría mantenerse dentro de la normalidad, si todo avanza como hasta ahora".

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