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El césped de Royalverd marca en el Mundial y ya apunta a la cita de 2030

La firma gerundense factura 52 millones, emplea a cerca de 280 personas y convierte la ingeniería de campos deportivos en el motor de su expansión

Operario de Royalverd, en plena instalación del césped del estadio Banorte de Ciudad de México, conocido como estadio Azteca, una de las sedes del Mundial.

Operario de Royalverd, en plena instalación del césped del estadio Banorte de Ciudad de México, conocido como estadio Azteca, una de las sedes del Mundial. / Royalverd

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Joel Lozano

El césped también ha jugado en el Mundial de EEUU, Canadá y México, gracias a la presencia de Royalverd, lo ha hecho con acento catalán. La empresa de la Garrotxa, especializada en la construcción y mantenimiento de campos de fútbol de alto rendimiento, ha convertido el estadio Banorte de Ciudad de México, más conocido como el estadio Azteca, en el último escaparate de un negocio nacido en la comarca gerundense y cada vez más presente en los grandes escenarios del fútbol internacional. No se trata de un estreno puntual. La compañía ha instalado césped en tres Campeonatos del Mundo y ya trabaja con la mirada puesta en la cita de 2030, que tendrá a España, Portugal y Marruecos como anfitriones.

Detrás hay una firma que factura 52 millones de euros a escala global, de los que unos 23 millones corresponden a la actividad en España, y que da empleo a cerca de 280 trabajadores en los distintos países donde opera. En España, la plantilla es de unos 200 trabajadores. La compañía mantiene la sede en la Garrotxa, en Les Preses, pero también está presente en México, Marruecos, Perú, Panamá y Andorra.

Con equipos de Primera

Royalverd forma parte del Grupo Morera, una empresa familiar que empezó en el mundo de las semillas y la agricultura en 1955. El césped llegó después, primero con la venta de tepes y más adelante con una especialización que ha acabado marcando el perfil actual de la compañía. En 2003, el grupo detectó que el fútbol abría un mercado propio y más exigente. "Royalverd ya nació para dedicarse a campos de fútbol -explica Eduard Rovira, director general-. Nunca hemos hecho jardinería pública ni privada. Siempre hemos trabajado e innovado para los campos de fútbol".

En España, la compañía trabaja de manera recurrente con la mitad de los equipos profesionales. Esta pasada temporada tuvo contratos con 10 de los 20 clubes de Primera, entre los que figuraban Girona, Atlético, Espanyol, Getafe y Betis.

El Mundial de 2026 es el tercero en el que Royalverd ha intervenido. En Brasil 2014, de la mano de una empresa local, participó en el césped de ocho de los 12 estadios, incluido el Maracaná. En Qatar 2022, colaboró en la instalación de cuatro superficies. Y ahora, en México, ha trabajado en el estadio Banorte y en campos de entrenamiento vinculados a la competición, como los del América, Tigres y Pachuca.

La compañía de Les Preses ha invertido más de 600.000 euros para reforzar su estructura en México

La diferencia es que ahora la empresa ya no actúa solo como soporte técnico, sino con estructura propia en el país. Para afrontar esta etapa mexicana, ha invertido más de 600.000 euros en maquinaria, tecnología y equipo local. También ha creado un vivero de más de 20.000 metros cuadrados de césped natural de alto rendimiento.

El proyecto del Banorte ha incluido una base de arenas de sílice adaptada al estadio, un drenaje forzado de alta capacidad y una tecnología híbrida reforzada con fibras de polietileno cosidas a 18 centímetros de profundidad. El negocio, por tanto, va más allá de plantar o colocar césped. "Lo más difícil no es tener el césped verde, sino que lo de debajo funcione", afirma Rovira. Se refiere a todo lo que el espectador no ve, pero que condiciona el rendimiento de un campo: el drenaje, la infiltración del agua, la arena, la resistencia del terreno, la sombra de los estadios y la adaptación de la variedad de césped a cada clima. Esta parte técnica es una de las líneas que la compañía quiere reforzar.

Desde el centro de innovación de la Vall d’en Bas, la empresa trabaja en sensores, mantenimiento digitalizado, inteligencia artificial, drenaje y soluciones para reducir el consumo de agua. "No vamos por los campos de todo el mundo solo para segar el césped, como podría hacer cualquiera. Desde los inicios, Royalverd es ingeniería del césped", expone Jordi Morera, director internacional de Royalverd.

Área natural

Marruecos es uno de los mercados que mejor explican el futuro inmediato de la compañía. Royalverd construye allí una media de unos 10 campos al año y ya trabaja en estadios como el Grand Stade de Tánger o el estadio Mohammed V de Casablanca. La mirada al 2030 es lógica. El Mundial tendrá a los tres países organizadores en el área natural de expansión de la empresa. "El objetivo prioritario es ser líderes en España, Marruecos y Portugal dentro de cuatro años", apunta Rovira.

La carrera, sin embargo, ya ha comenzado. La empresa asegura que con algunos clientes que ya saben que serán sedes mundialistas ha empezado a prescribir qué requisitos deberá cumplir un estadio para acoger partidos de la competición. En Marruecos, por ejemplo, se han incorporado sistemas de drenaje forzado pensados para cumplir los criterios de la FIFA.

En España, el proceso aún se está definiendo, pero la firma prevé que en los próximos meses se intensifiquen los contactos y las necesidades técnicas de los estadios. Royalverd también estudia otros mercados, como Arabia Saudí, designada sede del Mundial 2034, Europa del Este, Dinamarca y varios países de América Latina.

El reto no es solo abrir mercados, sino mantener el control técnico en obras que requieren precisión y seguimiento constante. "No queremos descuidar España", matiza Rovira. La prioridad es mantener la credibilidad en el mercado nacional y consolidar unas filiales internacionales aún jóvenes.

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