Las tormentas que se han producido esta última semana en Aragón han afectado a prácticamente todo el territorio. Ninguna de las tres provincias aragonesas se libra de la quema y tiene que afrontar de nuevo un proceso de recuperación de los cultivos. Agroseguro cifra en 2.000 hectáreas las que han sufrido los efectos del pedrisco estos días atrás. A ciencia cierta, el sector agroalimentario aragonés no atraviesa un periodo de suerte, sino más bien al revés. El 2021 empezó con las consecuencias de la borrasca Filomena y más de 28 millones en indemnizaciones, y el 2020 aglutinó tormentas, fuertes lluvias, sequías y el temporal Gloria.

«Un año más las inclemencias meteorológicas no nos dejan, porque este año no nos hemos salvado de nada. Ha habido sequías, heladas tardías en la franja, en la zona de Fraga con pérdidas de hasta el 50%, y estas tormentas de final de primavera...», lamenta el presidente de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Aragón, José Manuel Roche. Y es que las inclemencias meteorológicas se han cebado con la comunidad, de norte a sur y de este a oeste. Paniza fue uno de los más afectados por la granizada del martes. «Hubo una tormenta seca total, caían como cubitos de hielo sin agua, y luego con bastante agua. Fui a mirar por los alrededores de la cooperativa y había daños pero creía que no muchos en principio. Pero hoy he ido a mirar y sí, había mucha plantación dañada», explica Idoya, técnica de campo en Bodegas Paniza.

La cooperativa vinícola cuenta con 2.300 hectáreas y alrededor de 260 explotaciones. Después del temporal, creen que unas 500 hectáreas se han visto afectadas por la piedra y presentan daños.

Cereal, con restos de hielo, en la localidad turolense de Bañón SERVICIO ESPECIAL

El presidente de la UPA apunta que están realizando un seguimiento de las afecciones y, aunque no sean «generalizadas» son «bastante importantes» en zonas puntuales. Otra de esas zonas es la comarca del Valdejalón, en la que según Roche, el pedrisco ha afectado a plantaciones frutales de cereza y melocotón, con pérdidas de la producción en Calatorao y Ricla que podrían rondar el 50%. Por otro lado, en la provincia de Huesca, las zonas más dañadas fueron la Ribagorza y el Sobrarbe, donde se estaban produciendo afecciones a los cultivos de cereales, de trigo y cebada. Aunque según informaron desde UAGA, de las tronadas en estas zonas no había afección a las parcelas.

En Teruel, las comarcas del Jiloca, las Cuencas Mineras o Andorra-Sierra de Arcos son las zonas donde ha habido que lamentar daños en la cosecha, con el cereal, de nuevo, como producto más afectado. Roche señala que pueblos como Muniesa, Alloza o Monreal del Campo han sido algunos de los más dañados «porque hubo mucha piedra».

El responsable de UAGA en la comarca de Calamocha y agricultor de El Poyo del Cid, Alberto Escura, indica que en su zona las pérdidas serán de unas 10 hectáreas aproximadamente, mientras que Marcos, un productor de Bañón, estima que entre el 30 y el 40% de su plantación está dañada, y el total de hectáreas afectadas es de entre 600 y 800.