La nueva escalada de violencia en la franja de Gaza, territorio palestino dentro del estado de Israel, se ha cobrado ya la vida de más de 230 palestinos, 60 de ellos menores, y 12 israelís. Todo comenzó hace un mes tras un ataque israelí a una mezquita cuando los feligreses rezaban por la noche durante el Ramadán, a lo que se suma la voluntad de unos colonos judíos de expulsar de sus viviendas a unas familias palestinas de un barrio de Jerusalén. Como consecuencia de esto, el grupo Hamás, que controla la franja de Gaza, comenzó a lanzar cohetes contra Israel, a lo que Israel ha respondido con el bombardeo de la franja de Gaza.

Pero el conflicto entre Israel y Palestina no es nuevo. Su origen se remonta a la década de los 40 cuando los judíos llegaron a Israel y comenzaron a ocupar de forma ilegal los territorios que habitaban los palestinos desde hace mucho tiempo. Naciones Unidas ha pedido en numerosas ocasiones que se respeten los derechos humanos de la población palestina y ha dictado numerosas resoluciones para poner fin al conflicto, aunque sin muchos resultados.

Consecuencia de la descolonización

Para Javier Jiménez Olmos, miembro del Seminario de Investigación para la Paz y doctor en Paz y Seguridad Internacional, lo que está sucediendo estos días en la franja de Gaza es "la consecuencia de un conflicto que perdura a través de la historia, consecuencia del proceso de descolonización y de unas peculiaridades religiosas y culturales".

Una mujer recoge enseres de su casa en la franja de Gaza derribada en los ataques de estas últimas semanas. IBRAHEEM ABU MUSTAFA / REUTERS

Palestina pertenecía al imperio otomano y cuando acaba la I Guerra Mundial pasa a manos de los británicos. Es tras la II Guerra Mundial, como consecuencia del holocausto de los nazis, cuando se pretende dar un estado a los judíos en la diáspora y se opta por Palestina, tierra sagrada para los judíos.

"En 1948, se produce la descolonización de Palestina del Reino Unido por resolución de Naciones Unidas. Los británicos abandonan Palestina y Naciones Unidas decide que haya dos estados, uno judío y otro palestino, ambos con capital en Jerusalén. Es ahí cuando empieza el conflicto", señala Jiménez Olmos. 

Tres guerras árabe-israelís en el siglo XX

A lo largo del siglo XX se producen tres guerras entre Israel y los países árabes de su entorno en las que "el nuevo estado judío, gracias al apoyo de Estados Unidos, se va anexionando parte de los territorios que Naciones Unidas había concedido a Palestina en 1948", cuenta el experto.  

La respuesta de los palestinos a esta ocupación ha estado marcada por varios acontecimientos. En 1964 se crea la Organización para la Liberación de Palestina, cuyo líder era Yasser Arafat, y en 1987 y 2000 tienen lugar las intifadas, según Jiménez Olmos, "levantamientos civiles debido a la ocupación y hartazgo de la población palestina".

Algunas familias palestinas se refugian de la escalada de violencia entre Palestina e Israel este mes de mayo. MOHAMMED SABER / EFE

Además, "en 2004 muere Arafat, que deja un vacío en la lucha del pueblo palestino, y ese descontento lo aglutina Hamás, considerado un grupo terrorista por algunos países, que gana las elecciones en la franja de Gaza en 2006", explica el doctor en paz y seguridad internacional.

Cohetes frente a bombardeos "indiscriminados"

Actualmente, Palestina está distribuida en dos zonas dentro del estado de Israel. Por un lado, la franja de Gaza, que tiene aproximadamente la misma extensión que el área metropolitana de Zaragoza y que controla Hamás. Y por otro Cisjordania, con capital en Ramala, donde gobierna la Autoridad Nacional Palestina cuyo presidente es Mahmud Abás.

Lo que sucede actualmente, según Jiménez Olmos, «es que cada vez que hay algún incidente grave en Jerusalén o en los asentamientos ilegales de israelís en territorios palestinos, Hamás responde con el lanzamiento de cohetes desde la franja de Gaza». Unos cohetes «de tecnología muy rudimentaria y con muy poca precisión», que nada tienen que ver con los medios militares con los que cuenta Israel, que responde «de manera indiscriminada atacando a la población civil palestina, excusándose en que los miembros de Hamás se esconden entre ella».

Cohetes lanzados por Hamás desde la franja de Gaza hacia Israel. AMIR COHEN / REUTERS

Para el experto en seguridad, «aunque el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás es un acto terrorista, lo que hace Israel es también terrorismo de estado, además de incumplir desde hace mucho tiempo las resoluciones de Naciones Unidas sobre el conflicto».

Pasividad internacional

En esto tiene mucho que ver la pasividad internacional. Mientras Estados Unidos apoya a Israel, Rusia, China e Irán defienden a Palestina. Según Jiménez Olmos, cada vez que hay una resolución de Naciones Unidas favorable a Palestina, Estados Unidos la veta en el Consejo de Seguridad del organismo internacional. 

Además, se trata de una lucha muy desigual, ya que «Israel tiene uno de los ejércitos más preparados del mundo», dice el experto. Además, Palestina no está hoy reconocida como un estado por la mayor parte de la comunidad internacional. 

Para llegar a la paz, los palestinos reivindican una vuelta a las fronteras de 1967 y ser reconocidos como un estado con capital en Jerusalén, que también es lugar santo para los musulmanes. En cambio, Israel reivindica el territorio palestino como propio y no reconoce de ninguna forma a Palestina. «Es muy difícil salir de este círculo», asegura Olmos, que indica que Gaza es «un polvorín», que puede extenderse a toda la región. 

CONVIVENCIA EN LOS TERRITORIOS OCUPADOS

Las resoluciones de Naciones Unidas marcan el derecho internacional y estas son muy claras acerca de este conflicto: hay que crear dos estados, Palestina e Israel. Naciones Unidas también es clara con respecto a los asentamientos ilegales de colonos judíos en territorios palestinos.

Durante las últimas décadas, a través de distintas guerras y leyes discriminatorias propias de un sistema de ‘apartheid’, los judíos han ido ocupando cada vez más territorios que según Naciones Unidas pertenecen a los palestinos. Los colonos judíos se trasladan a vivir a esas zonas donde gozan de privilegios con respecto a los palestinos, hasta que al final los expulsan. La población palestina huye y se refugia en otros lugares.

La ciudad de Jerusalén es uno de los principales escenarios del conflicto entre Israel y Palestina, donde el factor religioso es muy importante. Jerusalén es una ciudad santa para las tres religiones mayoritarias del mundo: la cristiana, la judía y la musulmana. Muchos palestinos viven en Jerusalén y también en otras ciudades de Israel donde mantienen una convivencia complicada con los judíos. La franja de Gaza es un territorio aislado en el que solo viven palestinos.