Sinceramente, el auge de las criptomonedas es algo que últimamente me preocupa bastante. Porque, ahora todo se mueve con este tipo de dinero virtual. Y eso no me gusta nada. Si nos paramos a pensar, en España, en el siglo XX la moneda era la peseta, que todo el mundo sabía utilizar. Y fueses donde fueses podías comprar lo que fuese con esta moneda. 

Con la llegada del siglo XXI, y junto al cambio de siglo, llegó la nueva moneda compartida con el resto de países de la Unión Europea, el euro. Y aunque haya una parte de la población a la que le ha costado y le sigue costando el hecho de haber cambiado de moneda, hay que admitir que ha habido muchos beneficios

El euro, como su propio nombre indica, se emplea en Europa, por lo tanto, salvo algunas excepciones, prácticamente todos los países de la Unión Europea utilizan esta moneda. Por lo tanto ha ayudado mucho a evitar diversas inflaciones en los precios de algún país concreto y también puedes desplazarte por casi toda la Unión Europea sin la necesidad de cambiar de divisa

Tarjetas de crédito

A estos cambios se añaden otros, como el uso de cada vez mayor de la tarjeta de crédito, que si lo piensas es bastante sacado de una película de ficción. O sea, tu acercas un trozo de plástico a un aparato, y ese aparato es capaz de quitarte el dinero del banco, pagar lo que sea que hayas comprado y mandar el dinero a otra cuenta.

Y todo ese proceso que es instantáneo. A mi me parece algo bastante surrealista, y yo he nacido con estas tecnologías, así que a la gente de una edad avanzada no me lo quiero ni imaginar.

Cajero de bitcoins, un tipo de criptomoneda, en la ciudad de Barcelona. Ferran Nadeu

Dinero virtual

Como el ser humano es como es, y siempre evoluciona, a la tarjeta de crédito le han seguido nuevas formas de pago a través del móvil o plataformas como Bizum. Y ahora también se han creado las criptomonedas. Por si alguien se lo pregunta: ¿qué son las criptomonedas

Pues te lo explico muy resumidamente, son una especie de moneda virtual, la cual ni siquiera es física ni tangible, mucho más cara que cualquier moneda que puedas tener en el bolsillo. Y exactamente, también puedes comprar cosas con estas monedas. Pero la gracia de esto es que existen cientos de monedas diferentes, incluso miles. Y con todas puedes comprar cosas, aunque el valor de la moneda se lo otorgan los usuarios. Increíble, ¿verdad? 

Si el futuro de la economía son las criptomonedas, en nuestro banco, ordenador, móvil, etc. ¿Tendremos miles de monedas diferentes? ¿Quién las regulará?