Arcai, la curandera que fue el origen de la Noche de Ánimas
Microrrelato finalista en el concurso 'La Noche de Ánimas' en categoría A (ESO)

Arcai, la curandera que fue el origen de la Noche de Ánimas / Imagen generada con IA
Alba Hernández Margeli
En un pueblo llamado Douchman, hace muchos años vivía una chica llamada Arcai.
Contactaba con las almas y las guiaba hasta el más allá. Arcai era querida por mucha gente porque curaba enfermos y resolvía problemas mentales. Mucha gente la llamaba curandera. Pero, así como había gente que la amaba, también había gente que la temía ya que creían que estaba poseída.
Cansados de su existencia, parte del pueblo de Douchman, decidió quemarla en una hoguera un 31 de octubre a medianoche. Arcai estaba preparándose para hacer un ritual y de pronto, sintió como la durmieron. Cuando despertó estaba atada a una cruz en el cementerio y el alcalde encendió una cerilla, para quemarla.
Justo antes de que las llamas la devoraran, un sonido extraño apareció. Una mano salió de una tumba, seguida de otra… los muertos resucitaron. El alcalde estaba atemorizado, incluso Arcai.
Los muertos rodearon el fuego y empezaron a bailar, una lluvia empezó a apagar el fuego.
Desde ese día, se le llama Noche de las Ánimas.
- Inditex cierra otra tienda en Zaragoza: la ciudad se queda sin ningún local de una de sus firmas más icónicas
- Adiós a uno de los eternos problemas del bus en Zaragoza: fin al lío del cambio en efectivo
- Isabel Díaz Ayuso ya tiene restaurante favorito en Zaragoza: 'Muchas gracias por visitar nuestra casa
- Este es el colegio de Zaragoza que ha vuelto a ganar un premio nacional de competencias digitales
- La A-23 pierde un emblema de la gastronomía entre Zaragoza y Huesca: cierra un mítico restaurante tras 25 años
- Acuerdo para la salida de Bazdar: se va cedido al Jagiellonia polaco
- Kashmir, la tienda vintage en el centro de Zaragoza que fabrica sus propios bolsos: 'Si puedo vivir de esto y alimentar a mis hijos, es suficiente
- Ramón Lozano no se presenta a trabajar y agudiza la crisis en la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza