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¿Qué es '6 y 7'? Descubre cómo la generación Z redefine el lenguaje entre jóvenes y adultos

Las expresiones de la generación Z y la alfa desconciertan a muchos adultos, pero detrás de ese lenguaje cambiante hay identidad, pertenencia y una nueva manera de relacionarse con el mundo

Qué significa «6 y 7» y cómo habla la generación Z: el lenguaje que separa a jóvenes y adultos

Qué significa «6 y 7» y cómo habla la generación Z: el lenguaje que separa a jóvenes y adultos / Servicio especial

Rebeca Magallón

Rebeca Magallón

Zaragoza

En un instituto basta a veces con decir «6 y 7» para que media clase se ría y la otra media se quede con cara de «si lo tengo que explicar, ya no tiene gracia». Y eso es, precisamente, lo interesante. Dos números que, fuera del universo adolescente, parecen no significar nada se han convertido en una especie de contraseña generacional. Una de esas expresiones que sirven menos para comunicar una idea concreta que para lanzar un mensaje: «soy de los tuyos, entiendo el código». Y ahí empieza la historia, porque el lenguaje juvenil siempre ha existido, pero nunca había cambiado tan rápido ni había viajado tan lejos.

El ya famoso «6 y 7» nos acerca a una generación que engloba a los nacidos entre 1997 y 2012. Más allá aparece la generación alfa, formada por quienes nacieron aproximadamente entre 2010 y 2024. En el caso de la generación Z, hablamos de jóvenes que han crecido con internet ya instalado en su vida cotidiana. Su identidad, de hecho, se construye al mismo tiempo en el mundo físico y en el digital.

No solo se identifican por la edad. También les unen las comunidades online, la música, los memes, las tendencias, los creadores de contenido convertidos en referentes y, por supuesto, su forma de hablar. Su manera de expresarse no es un detalle menor, es una forma de reconocerse, de marcar grupo y de compartir un código que muchas veces los adultos no entienden del todo.

Una generación digital

Para entender mejor a la generación Z, hemos hablado con un equipo de docentes del IES Virgen del Pilar de Zaragoza. Los profesores la definen como una generación de «nativos digitales», aunque matizan que, más que dominar la tecnología, lo que hacen sobre todo es consumir redes sociales. Aun así, destacan que estos jóvenes se adaptan con facilidad a los cambios y que son «más creativos que otras generaciones».

Esa creatividad les permite construir sus propios códigos y lenguajes. Son formas de hablar que les hacen sentirse parte de un grupo, de algo más grande, donde encuentran compañía y reconocimiento. No es algo nuevo, ya que cada generación ha tenido el suyo. La diferencia está en que ahora ese lenguaje actual se mueve a mucha más velocidad y tiene muchas más capas. Antes, muchas expresiones llegaban del cine, la televisión, la calle o los videojuegos; ahora nacen y se mezclan en redes sociales, memes, canciones virales, chats y comunidades globales.

TikTok sustituye a la televisión

Los profesores del IES Virgen del Pilar explican que muchas expresiones proceden del inglés, como «ghostear», que significa ignorar a alguien y deriva de la palabra ghost, «fantasma». Para ellos, TikTok es hoy la fuente estrella de creación de este nuevo lenguaje. Además, subrayan que se trata de una forma de hablar mucho más colectiva y con una lectura mucho más transversal.

En esa línea, muchas expresiones actuales pueden resultar más difíciles de descifrar para un adulto porque no dependen solo de las palabras, sino también del tono, de la referencia, del meme previo y del contexto de internet. Parte de esa distancia se explica porque antes la familia compartía más contenidos. Antes todos se sentaban frente al televisor y veían lo mismo. Ahora, en cambio, los jóvenes consumen vídeos, cuentas y tendencias a las que sus padres muchas veces no acceden, así que quedan desconectados del contexto.

Pero, ¿por qué es importante que una generación tenga su propio lenguaje? Los docentes coinciden en que no solo sirve para reconocerse entre iguales, sino también para marcar distancias con el mundo adulto. Además, les permite experimentar con su identidad y expresar preocupaciones, humor y formas de ver la realidad. Hablar de una determinada manera no es solo una moda, también es una forma de ocupar un lugar dentro del grupo.

La generación Z crea sus propios códigos y formas de relacionarse

La generación Z crea sus propios códigos y formas de relacionarse / Servicio especial

Lo que ocurre en clase

Aunque todas las generaciones han tenido un lenguaje «propio», los docentes señalan una diferencia importante. Y es que los adolescentes actuales no siempre dejan esos códigos fuera del aula. Explican que, a diferencia de otras generaciones, muchos «zetas» tienden a seguir usando su registro cotidiano también en la vida académica. De hecho, comentan que a veces hay que recordarles dónde están y que deben ajustarse a las normas y estilos propios del contexto escolar.

Asimismo, los profesores destacan otro factor que les preocupa. Consideran que la generación Z está menos habituada al lenguaje escrito y detectan más faltas de ortografía que en promociones anteriores. Es una observación que repiten en clase, especialmente cuando comparan la soltura con la que manejan el lenguaje oral o digital con las dificultades que aparecen al escribir de forma formal.

Eso no significa que todo sea negativo. Los docentes también ponen en valor el carácter creativo y original de unos jóvenes que llegan con nuevas formas de expresarse, nuevas referencias y una manera distinta de relacionarse con el lenguaje.

Una forma diferente de ver el mundo

Quizá el debate no debería centrarse en por qué los adolescentes hablan raro, sino en por qué a los adultos les incomoda tanto no entenderlo todo. Cada generación inventa sus palabras, sus bromas y sus claves porque necesita un espacio propio desde el que mirar el mundo. Hoy ese idioma nace en un móvil, en un meme o en un audio viral; antes nacía en la calle, en el cine o en la televisión. Cambia el escenario, pero no la necesidad. Al final, detrás de cada expresión extraña no hay solo una moda: hay una forma de pertenecer, de diferenciarse y de decir, aunque sea sin explicarlo, «esta es nuestra manera de estar aquí».

El equipo de docentes del IES Virgen del Pilar que ha contribuido a la elaboración de este artículo está formado por:

  • Cristina Muñoz, profesora de Geografía e Historia
  • Vicente Hernando, profesor de lengua y literatura
  • Jesús Yagüe, profesor de lengua y literatura
  • Cristina Hidalgo, profesora de artes plásticas
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