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Cómo crear tu bucket list de verano: planes para desconectar del móvil y disfrutar a lo grande

Del pueblo a la playa, de la montaña a la ciudad: ideas sencillas, creativas y muy veraniegas para llenar las vacaciones de planes y recuerdos más allá del móvil

La bucket list definitiva para este verano: ideas para desconectar del móvil

La bucket list definitiva para este verano: ideas para desconectar del móvil / Servicio especial

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Rebeca Magallón

Rebeca Magallón

Zaragoza

¿Sabes lo que es una bucket list? Suena a término de TikTok o a lista de cosas imposibles que alguien quiere hacer antes de morir, pero en realidad puede ser algo mucho más simple y útil para el verano. Básicamente, consiste en escribir planes, ideas o pequeñas experiencias que te gustaría vivir durante las vacaciones. Porque sí, tener tiempo libre está muy bien, pero a veces el verano se nos escapa entre siestas, series, scroll infinito y el clásico «no sé qué hacer». Y ahí es donde una buena bucket list puede marcar la diferencia como una forma de ponerle ganas, imaginación y algo de chispa a los días.

La clave está en que no hace falta irse muy lejos ni gastarse mucho dinero para tener un verano que recuerdes de verdad. A veces basta con una lista sencilla, algo de imaginación y ganas de hacer cosas que no dependan de una pantalla. Y en EL ESTUDIANTE te proponemos componer tu propia bucket list según cómo sea tu verano. ¿Te vas a la playa? Igual te apetece una cosa. ¿Tus vacaciones son en la montaña? Entonces quizá encaje otra. Aquí encontrarás inspiración a medida para fabricarte un verano más tuyo y menos de móvil.

Qué es una bucket list y por qué hacer una este verano

Una bucket list es una lista de cosas que te gustaría hacer en un periodo concreto. No tienen que ser grandes retos ni planes caros: pueden ser ideas pequeñas, divertidas o especiales.

Por qué hacer una en verano

  • te ayuda a no aburrirte tanto;
  • te da ideas cuando no sabes qué hacer;
  • te anima a probar planes distintos;
  • hace que el verano no pase “sin más”;
  • y puede ayudarte a pasar menos tiempo pegado al móvil.

Para todos los gustos

Vamos con las ideas. Empezamos por el destino por antonomasia de muchos veranos: el pueblo. Ya sea grande, pequeño, de montaña o de meseta, si vas a pasar allí las vacaciones puedes organizar con tus amigos una noche para ver una lluvia de estrellas. También puedes dar un paseo al atardecer, pero sin obsesionarte con hacer fotos de la golden hour: la idea es disfrutar de la naturaleza y de esa luz especial. Hacer un picnic o una cena improvisada con amigos o familia también es una buena manera de ponerse al día si hace tiempo que no os veis. Y para completar el plan, siempre funcionan un nuevo juego de cartas o una excursión en bici por los alrededores.

Si pasas el verano en la playa, las opciones también son muchas: ver amanecer o atardecer en la arena, organizar una competición de castillos o juegos playeros, leer un libro entero junto al mar o recoger conchas y piedras bonitas para hacer algo con ellas después. Al final, cuanto más desconectado estés del móvil, más conectado estarás con el entorno y con la gente que te rodea.

Para los más montañeros y aventureros, una buena idea es preparar una ruta que no hayas hecho nunca y convertirla en un pequeño álbum con fotos del paisaje. También puedes aprovechar para fijarte en detalles en los que normalmente no reparas: ¿alguna vez te has parado a identificar las especies vegetales o animales que te rodean? Y, si llevas una libreta, puedes usarla para recoger todo eso que descubras, pero también para escribir, pintar o dibujar con la naturaleza como inspiración.

Y si tu plan es quedarte en la ciudad, tampoco faltan opciones. Siempre puedes redescubrir tu barrio como si fueras turista, probar las piscinas municipales para combatir el calor o montarte una ruta de helados para encontrar nuevos sabores. Tampoco hay que olvidar las bibliotecas, refugios contra las altas temperaturas y guardianas de historias, cuentos y leyendas. Y, si te apetece un plan más casero, puedes organizar noches temáticas con amigos o familia para jugar a juegos de mesa, ver películas o preparar algo rico entre todos.

Planes simples que siguen funcionando

Y si con todo esto todavía te faltan ideas, siempre puedes volver a lo básico, a esos veranos en los que la vida parecía un poco más sencilla. Puedes recuperar cosas como hacer pulseras, escribir una lista de canciones del verano, revelar o imprimir fotos, usar una cámara vieja o desechable, mandar una postal, llevar un diario de vacaciones o incluso hacer un collage con entradas, billetes y recuerdos.

Un verano que no pase solo por una pantalla

Al final, hacer una {"anchor-link":"true"}de verano no va de cumplir objetivos ni de tener las vacaciones perfectas. Va, más bien, de recordarte que los mejores días no siempre son los más caros, ni los más espectaculares, ni los que más likes darían. A veces, el verano se queda para siempre en cosas mucho más pequeñas: una tarde sin móvil, una conversación larga, una canción que suena de fondo, un helado, una libreta llena de tonterías o una noche de estrellas en el pueblo. Y quizá de eso se trata también crecer un poco en vacaciones: de descubrir que, cuando apartas la pantalla, empiezan a pasar otras cosas.

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