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Guía para iniciar a tu hijo en el ahorro

Hablar de dinero, darle una paga y ayudarle a planificar son los primeros pasos para enseñar a ahorrar a tu hijo. Si ya es adolescente, empezará a tomar sus primeras decisiones financieras, como pagar con su tarjeta o hacer bizum. Con Portucuenta, la banca digital de Ibercaja para padres e hijos, aprenderá a gestionar su dinero bajo tu supervisión

Una joven introduce monedas en tres botes.

Una joven introduce monedas en tres botes. / Ibercaja

La palabra ahorro aparece habitualmente en las conversaciones de los adultos, pero quizá no tanto en las de niños o adolescentes. Sin embargo, es importante que las familias inculquen el hábito del ahorro desde pequeños. Pero, ¿cómo enseñar a tu hijo a ahorrar? Partiendo de la tradicional paga y con la ayuda de herramientas digitales, puedes animarle a ir guardando cantidades proporcionales a sus ingresos y ayudarle a estructurar gastos.

La cultura financiera es necesaria y le será de gran utilidad tanto en el presente como en el futuro. Adquirir conocimientos económicos desde una edad temprana sentará las bases para algo imprescindible en la edad adulta: el ahorro. Guardar una parte de lo que ingresa para el futuro le ayudará a pensar a largo plazo y a no caer en la tentación de gastos superfluos. 

Una joven, con una calculadora, clave para aprender a ahorrar.

Una joven, con una calculadora, clave para aprender a ahorrar. / Ibercaja

Para favorecer ese aprendizaje, Ibercaja ofrece una serie de pautas para ayudar a padres a que sus hijos adquieran este hábito. Y para familiarizarse con la banca digital ha puesto en marcha Portucuenta, un servicio que permite a los jóvenes de entre 14 y 17 años realizar sus primeras operaciones bancarias como pagar con tarjeta o hacer bizum, siempre bajo la supervisión de sus padres. Eso servirá para que los jóvenes vayan sumando habilidades y adquiriendo autonomía mientras los padres les acompañan.

La importancia de empezar a ahorrar desde pequeños

El dinero ha sido un tema tabú en la sociedad durante mucho tiempo. Niños y adolescentes desconocían en muchas ocasiones la situación financiera de la familia. Para evitarlo, es recomendable hablar del dinero con naturalidad. La palabra ahorro no debe ser un término negativo, sino todo lo contrario. No es un sacrificio, sino un paso para lograr objetivos marcados.

Es más, es recomendable que los jóvenes vayan incorporando a su vocabulario palabras como beneficio, pérdida, finanza, deuda, interés o déficit. Les serán muy útiles cuando sean mayores. 

Las huchas son el primer 'amigo' del ahorro.

Las huchas son el primer 'amigo' del ahorro. / Ibercaja

¿Cuánto? ¿Para qué? ¿Cada cuánto?

¿Es necesaria la paga? La respuesta es sí si quieres enseñar a tu hijo a gestionar su dinero.

Para aprender es esencial ponerse una meta de ahorro. ¿Cuánto? Una forma de saberlo es hablar con tu hijo sobre algo que desee y cuyo importe supere su paga. Ahí verá la importancia del ahorro y, además, reforzará su autoestima una vez logrado el objetivo. Comprobará que no es inalcanzable y podrá marcarse nuevas metas más complicadas.

También debes decidir cada cuánto darle la paga. Los expertos recomiendan comenzar con una regularidad semanal en el caso de los más pequeños y mensual al entrar en la adolescencia. Al fin y al cabo, cuando sea adulto cobrará cada mes.

Para todo ello es necesario planificar, teniendo en cuenta los ingresos, los gastos y el ahorro. Aquí entra en juego la hucha, o mejor, las huchas. De hecho, uno de los métodos de ahorro más conocidos es el de las cuatro huchas, ideado por el empresario Harv Eker, que consiste en dividir los ingresos en cuatro categorías, una para cada objetivo:

  • obligatorios (teléfono o una excursión del instituto)
  • ahorro
  • ocio (salida al cine o encuentro con amigos)
  • solidaridad (favorecerá la conciencia social)

También puedes ayudarle a llevar un registro o elaborar un presupuesto con el que trazar un plan de ahorro a medio o largo plazo. Debería tener en cuenta los desembolsos diarios no planificados o imprevistos. Si los detecta y es consciente de lo que podría ahorrar evitándolos, puede eliminarlos más fácilmente.

Gastar menos de lo que se ingresa es imprescindible para ahorrar. Pagarse a sí mismo, es decir, guardar una parte de lo que ingresa, le ayudará a ahorrar.

No olvides ser un ejemplo para tu hijo. Explícale cómo ahorras, por ejemplo, yendo a comprar juntos o haciéndole ver cómo renuncias a algunos gastos como no salir a cenar fuera de casa con el fin de ahorrar. 

Los jovenes tienen que habituarse a controlar sus gastos.

Los jovenes tienen que habituarse a controlar sus gastos. / Ibercaja

Banca digital para padres e hijos

Si un niño recibe sus primeras pagas en metálico, le resultará más sencillo saber cuánto recibe y cuánto gasta. En el caso de los adolescentes, ya pueden recibir la paga directamente en su cuenta o tarjeta.

En este último caso, es de gran utilidad contar con un servicio como Portucuenta, la banca digital de Ibercaja para padres e hijos.

Es un servicio destinado a familias con hijos de entre 14 y 17 años que ofrece libertad a los adolescentes y tranquilidad a los padres. ¿Qué posibilidades ofrece? A los hijos les permite realizar desde su cuenta sus primeras operaciones bancarias, trasferencias, hacer bizum o pagar con tarjeta, siempre bajo la supervisión de sus padres. El progenitor podrá administrar los permisos para el uso de cuentas y tarjetas por parte de los hijos y adaptar la configuración a cada uno de ellos, pudiendo fijar importes máximos, las operaciones que pueden realizar o cuánto pueden gastar, así como recibir alertas para estar al tanto de los movimientos, siempre con la confianza de estar en un entorno digital seguro.

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