Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Dar la paga: desde cuándo, cuánto y con qué frecuencia

Los niños y adolescentes ganan autonomía y se inician en el hábito del ahorro gracias a la paga. Es parte de su educación financiera. Con Portucuenta, la banca digital de Ibercaja para padres e hijos, aprenderán a gestionar su dinero bajo tu supervisión

Una mujer enseña a su hijo a utilizar los servicios de banca digital.

Una mujer enseña a su hijo a utilizar los servicios de banca digital. / Ibercaja

¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Para qué? Estas son algunas de las preguntas que se hacen los padres a la hora de decidir si dar una paga a sus hijos. ¿Es necesaria? La respuesta es sí si quieres implicarte en su educación financiera.

Al principio, les ayudará tocar y ver el dinero en metálico. Más adelante pueden recibirlo directamente en su cuenta o tarjeta. Servicios como Portucuenta, la banca digital de Ibercaja para padres e hijos, ofrecen a los jóvenes de 14 a 17 años la posibilidad de aprender a gestionar su dinero bajo la supervisión de los padres.

Los niños y adolescentes no son ajenos a la economía familiar y perciben desde bien pequeños si en casa se puede hablar de dinero o no. Hacerlo es esencial y también lo es habituarse a términos como gasto, ganancia o deuda, entre otros. Son conceptos que les acompañarán durante toda su vida.

Recibir algún tipo de ingreso es el primer paso para que comiencen a gestionar su propia economía. De hecho, según la Encuesta Funcas 2024 sobre Cultura y Educación Financieras, más de la mitad de las familias encuestadas dan una asignación periódica a los hijos con un objetivo: que “aprendan a manejar y valorar el dinero”.

La paga, un instrumento de educación financiera

Otro informe de la misma entidad señala que la paga es uno de los instrumentos más valiosos de educación financiera para los menores, pero apenas la dan el 14% de las familias con niños en Primaria, una cifra que crece también con la edad de los chavales: hasta un 29% en Secundaria y la proporción se acerca al 50% cuando cursan Bachillerato.

Tres jóvenes miran sus móviles.

Tres jóvenes miran sus móviles. / Ibercaja

La primera decisión que deben tomar los padres es si es necesaria esa asignación para que ellos hagan frente a sus gastos o satisfacer esas necesidades conforme van surgiendo. Los expertos apuestan por la primera opción porque les ayuda a tomar conciencia de la importancia del trabajo, del valor del dinero y de las bondades de la planificación económica. Eso sí, como en todo, la paga tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Ventajas de la paga

Estos son algunos beneficios de asignar una cantidad económica a un niño o adolescente:

  • Aprenden a gestionar su dinero. Cuando lo gastan, son conscientes de lo que cuesta volver a ahorrar, lo que provoca que vean qué es imprescindible adquirir o que no.
  • La paga fomenta la autonomía y la toma de decisiones.
  • Les ayuda a organizarse y marcar objetivos. Los denominados “gastos hormiga” (aquellos que no son planificados pero tampoco implican grandes cantidades, como un refresco o un videojuego online) aparecen desde una edad temprana y, si se corrige este hábito a tiempo, se puede evitar que continúe en el futuro.

Inconvenientes

Pero todos los pros tienen sus contras y la entrega de una cantidad semanal o mensual puede generar dudas:

  • Existe el riesgo de que si se acostumbran a tener una paga a cambio de nada desaparezca la necesidad de esforzarse.
  • No todos los padres pueden darla y genera desigualdades y frustraciones.
  • Puede provocar inseguridad entre los progenitores porque duden de la capacidad de administración de sus hijos.

Para evitar esta dificultad de gestión, no se considera buena idea decidir de antemano en qué se lo pueden gastar o en qué no. La mayoría irá destinada a ocio con sus amigos, pero sí es necesario que les asesores sobre a qué dedicar sus ahorros.

Cuándo empezar a dar la paga

Cuando los hijos empiezan a tener cada vez más gastos propios, surge una de las preguntas clave: ¿a qué edad empezar a darles la paga? Una vez aclarada, siguen otras cuestiones: cuánto y cuándo.

Aquí tampoco hay una fórmula exacta. La asignación semanal media a los jóvenes de ESO es de 14,5 euros, según Funcas. Otras estadísticas señalan que en España lo más común es de 3 euros semanales hasta los 10 años, de entre 4 y 8 euros hasta los 14; de unos 10 euros, hasta los 16; y de 15 a 20 euros hasta la mayoría de edad.

En cuanto a la periodicidad, cuanto más tiempo transcurra entre paga y paga, mayor será la necesidad de aprender a gestionar el dinero. Si el niño es pequeño, la paga puede ser semanal. En la adolescencia, mejor mensual. Al fin y al cabo, de mayor cobrará cada mes.

Una joven, durante una compra en internet.

Una joven, durante una compra en internet. / Ibercaja

Ese saber administrarse hará que los jóvenes vayan acostumbrándose poco a poco al ahorro. Una parte de este puede dedicarse a una compra de algo deseado y otra a pensar más a largo plazo.

Portucuenta, la banca digital de Ibercaja para padres e hijos

Recibir el dinero en metálico, le permite al niño saber cuánto recibe y cuánto gasta más fácilmente. Manejarlo desde su móvil le resultará más cómodo en la adolescencia y ganará autonomía.

El servicio Portucuenta de Ibercaja, dirigido a las familias, permite a los jóvenes de entre 14 y 17 años realizar sus primeras operaciones bancarias, como Bizum, trasferencias o pagos con tarjeta, siempre bajo la supervisión de sus padres. El progenitor podrá administrar los permisos sobre qué operaciones pueden hacer sus hijos, fijar los importes máximos y adaptar la configuración a cada uno de ellos.  

Tracking Pixel Contents