En abril, cuando España ya llevaba cuatro meses sin Gobierno, Albert Rivera propuso como solución de emergencia que el Partido Popular, el PSOE y su partido eligieran a un independiente para presidir el nuevo Ejecutivo. La propuesta, que meses antes también había lanzado Íñigo Errejón, cayó en saco roto. Ahora, el candidato del partido naranja ha vuelto a recuperar esa opción, a preguntas de la prensa. No la eligiría como plan A, pero sí como plan B. No la ve descabellada; todo sea para evitar unas terceras elecciones, dijo ayer en una entrevista en la Cadena SER.

Si las urnas arrojan un resultado parecido al de diciembre, Rivera asume que habrá que llegar a acuerdos y habrá que ser imaginativo, porque «la prioridad» será «sacar a España del bloqueo».

«Ningún líder político se puede permitir el lujo de decir o soy presidente, o soy vicepresidente, o soy ministro, o esto se encalla otra vez», advirtió en una de las cinco entrevistas en radio y televisión que ofreció ayer. Para el candidato de Ciudadanos lo óptimo es que el nuevo jefe de Gobierno sea «uno de los 350 diputados», pero rechaza «descartar» otras posibilidades ante un escenario en el que parece que «tres partidos van a tener que ponerse de acuerdo». Rivera aseguró que no se ve a sí mismo protagonizando como presidente una de esas fórmulas imaginativas. «No lo vamos a plantear y no es una opción», dijo.

Rivera hizo ayer campaña en Galicia, donde, hace solo un mes, el presidente de Ciudadanos apartó al único diputado electo para poner como cabeza de lista por La Coruña a José Canedo. La decisión provocó una crisis interna que estos días se intenta obviar. Dentro de seis días se podrá comprobar si la dirección del partido se equivocó o no.

DIÁLOGO

El aspirante a la Moncloa por Ciudadanos volvió a insistir en que su partido es el único que sirve para «cambiar las cosas» y el que sabe dialogar con unos y otros, como hizo, recordó, tras el 20-D. El disputado «voto útil» debe ir a Ciudadanos, afirma Rivera, porque han demostrado en Andalucía (PSOE) y en la Comunidad de Madrid (PP) que han logrado cambios que ninguno de los dos grandes partidos habían conseguido tras gobernar durante décadas.

Albert Rivera recalcó que con un solo punto más de apoyo en las urnas (de casi el 14% de los sufragios que consiguió en diciembre al 15%) habrían sacado 10 diputados más, que podrían haber sido clave y ahora «habría Gobierno».