A lo largo de esta semana se viene celebrando por todo el país una Semana contra la Pobreza con mesas informativas y acciones de sensibilización, que culminará hoy con movilizaciones en 30 ciudades españolas bajo el lema Rebélate contra la pobreza. Más hechos menos palabras. Ya el año pasado, cientos de miles de personas exigieron Pobreza Cero --arriba, en la foto-- a los gobernantes, porque es posible acabar con la pobreza con voluntad política.

En Zaragoza, se celebra una concentración, hoy a las 20.00 horas, en la Plaza de España. En Huesca será, a las 19.00 horas, en la Plaza de Navarra. Estas convocatorias forman parte de una acción global, que comenzó en 2005 y continúa a lo largo de todo el año 2006, en la que organizaciones y movimientos sociales exigen a los líderes mundiales compromisos y acciones concretas para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Somos la primera generación capaz de erradicar la pobreza es el lema de esta movilización global contra la pobreza de la que la Alianza Aragonesa contra la Pobreza forma parte. La Alianza la componen más de 60 oenegés de Desarrollo, asociaciones y movimientos sociales, que se han unido para trabajar por una meta común: sensibilizar a los ciudadanos y a los gobiernos que los representan sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la importancia de su consecución para la erradicación de la pobreza extrema.

En EL PERIÓDICO DE ARAGÓN también creemos que es esencial sensibilizar a los aragoneses sobre la relevancia que el logro de los Objetivos del Milenio tiene para el futuro de todos. Por eso, la Alianza Aragonesa contra la Pobreza ha venido firmando mensualmente un Tema de Portada en ESPACIO 3, dedicado a cada uno de los Objetivos. En el presente número --ver páginas 2 y 3-- se aborda el octavo y último de ellos: Fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron firmados en el año 2000 por 189 jefes de Estado. A pesar de ser acuerdos de mínimos, en vez de avanzar, en muchos aspectos se retrocede. El pasado 19 de septiembre, Kofi Annan, en su discurso de despedida ante la Asamblea General de Naciones Unidas, señaló que "el compromiso global con el desarrollo está más en las palabras que en los hechos".

La ayuda de los países ricos ha disminuido un 25% en los últimos 15 años. A este ritmo, la meta de reducir a la mitad el número de personas que pasan hambre --uno de los Objetivos del Milenio-- se cumplirá dentro de 145 años y no en 2015 como se acordó. El sida, eliminar la deuda externa... queda mucho por cumplir.

La contribución de España al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es un imperativo político y ético que nos atañe a todos. Por eso, las más de mil organizaciones que forman la Alianza Española contra la Pobreza vuelven a movilizarse: hacen falta muchas voces que le digan a los políticos que incumplir sus compromisos se está pagando con vidas humanas. Nadie debería permanecer indiferente al mayor reto que hoy afronta la humanidad.