A falta de una actualización que refleje el deterioro de la situación económica generado por la pandemia, según la estrategia nacional de lucha contra la pobreza energética del Ministerio para la Transición Ecológica, elaborada con datos del año 2019, entre el 6,6 y el 16,7% de los hogares españoles se encuentra en esta situación.

Un 16,7% tiene un gasto energético desproporcionado sobre sus ingresos. Un 10,6% sufre pobreza energética escondida, es decir, se ve obligado a reducir el gasto energético, con lo que no puede alcanzar niveles de confort en casa. Un 7,6% de los españoles no es capaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante el invierno. Y un 6,6% incurre en retrasos en el pago de las facturas de suministros energéticos.

La causa principal para que un hogar se vea en situación de pobreza energética no es otra que, obviamente, la pobreza sin apellidos ni matices. Pero a los bajos ingresos de la unidad familiar se suman otros motivos, como un parque de viviendas envejecido, que presenta graves déficits de eficiencia energética. Otra razón son los elevados precios de la factura eléctrica y del gas, que han aumentado vertiginosamente en el último año.

Y a todo ello hay que unir la falta de información y conocimiento de las familias para aplicar hábitos de consumo eficiente, optimizar sus contratos o aplicar medidas de microeficiencia energética o rehabilitación. Por ejemplo, el 54,7% de las personas encuestadas por Cruz Roja cuando se estaba elaborando la estrategia nacional de lucha contra la pobreza energética no conocía el bono social, y el 90,4% la tarifa regulada PVPC.

Este panorama no es nuevo. Ya en el año 2013, Ecodes se propuso hacer llegar información en materia de ahorro energético a los colectivos sociales más vulnerables para ayudarles a hacer frente a la pobreza energética, así como a los profesionales y voluntarios de los servicios sociales y del tercer sector que los asisten. Fue entonces cuando esta fundación aragonesa puso en marcha el programa Ni un hogar sin energía, a través del cual ha asesorado a más de 8.500 familias en toda España, más de un millar en Aragón, logrando un ahorro medio del 26% en las facturas de la electricidad, a la vez que reducían sus emisiones de gases de efecto invernadero.

El objetivo de este programa es mejorar la eficiencia energética y el confort de los hogares, especialmente de los más vulnerables. Para ello, se ofrece información y asesoramiento personalizado a las familias para reducir las facturas de energía, aprender hábitos responsables e implementar medidas de ahorro y rehabilitación energética, así como ayudas para financiarlas.

En www.niunhogarsinenergia.org se puede rellenar un cuestionario, tras lo cual se recibe un informe personalizado con recomendaciones para ahorrar. Además, el programa ofrece talleres de formación, y en el 650 687 128 se puede pedir cita en un punto de asesoramiento energético.