Vivir la vida desde bien temprano

El Centro Joaquín Roncal acoge, hasta el próximo 15 de junio, una exposición fotográfica en la que la Fundación Aspace Zaragoza defiende la importancia de la atención temprana para el futuro desarrollo de los niños con parálisis cerebral

Foto de la muestra que Aspace Zaragoza expone en el Centro Joaquín Roncal hasta este sábado.

Foto de la muestra que Aspace Zaragoza expone en el Centro Joaquín Roncal hasta este sábado. / Luis Simón Aranda

Mario Gracia

‘He nacido para vivir la vida’ es el título de una exposición fotográfica organizada por la Fundación Aspace Zaragoza, junto a la Confederación Aspace, que puede verse en el Centro Joaquín Roncal hasta el 15 de junio. Esta muestra itinerante, que está recorriendo la geografía española, está formada por una colección de 22 instantáneas en color realizadas por el fotógrafo zaragozano Luis Simón Aranda en las instalaciones de esta entidad aragonesa, galardonada la semana pasada con el Premio Aragoneses del Año que otorga EL PERIÓDICO DE ARAGÓN en la categoría de Valores Humanos.

La exposición pone el foco en la importancia de la atención temprana para el neurodesarrollo de los niños y niñas con parálisis cerebral, y como base para su futura vida independiente. “Son imágenes de niños con elementos que se utilizan en atención temprana, junto a personas mayores de edad con objetos que usan ya en su vida adulta”, indica Eduardo Ara, maestro especialista en Educación Especial con Máster en Atención Temprana y tutor del aula de cero a tres años de Aspace Zaragoza. “Se trata de un juego simbólico, que muestra cómo el trabajo que hacemos en atención temprana tiene su reflejo en la etapa adulta”, agrega.

Ara define esta metodología de intervención como “todo tipo de acciones que se hacen con el niño, o en el entorno familiar, cuando existen algunas dificultades, y que sirven para desarrollar sus capacidades. Incluye desde la rehabilitación en un hospital hasta los tratamientos que se ofrecen en las escuelas infantiles”. Es multidisciplinar, e intervienen psicólogos, fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales, educadores, pedagogos, trabajadores sociales…

La atención temprana es muy necesaria para todos aquellos niños que tienen algún tipo de dificultad o necesidad especial. “Pero, en el caso de niños con parálisis cerebral, con tantas necesidades específicas –motoras, comunicativas, de salud, de alimentación…-, no solo es necesaria, es vital para su desarrollo”, asegura Ara.

Foto de la muestra que Aspace Zaragoza expone en el Centro Joaquín Roncal hasta este sábado.

Foto de la muestra que Aspace Zaragoza expone en el Centro Joaquín Roncal hasta este sábado. / Luis Simón Aranda

“Las experiencias que viven los niños con pluridiscapacidad en edades tempranas pueden ser bastante limitadas, porque no tienen un desarrollo motor ni sensorial normativo. Pero la atención temprana les puede brindar esas experiencias extra que necesitan para el desarrollo de sus capacidades”, y para “alcanzar su mayor potencial mucho antes. No es lo mismo que un niño aprenda a comunicarse a los dos años, que a los seis”, afirma este maestro.

Aunque el aprendizaje dura toda la vida, “todo el que se adquiere antes de los seis años es fundamental, porque es cuando el cerebro es más plástico y está más receptivo”. De ahí la importancia de que la intervención comience cuanto antes, “desde los primeros meses”, apunta Ara.

“Evidentemente, a esa edad, la intensidad del tratamiento no puede ser muy alta. Pero es que no se trata solo de que el niño vaya a fisioterapia, logopedia o estimulación. Es el acompañamiento que haces a las familias desde el principio. Si están mejor emocionalmente, eso repercute en el desarrollo del niño”. Cuando alguien tiene un hijo y le diagnostican parálisis cerebral, “no está en su mejor momento, y necesita especialistas que le orienten, asesoren y apoyen emocionalmente para afrontar el abordaje de la discapacidad”, añade.

La labor de Eduardo es vocacional, y no se imagina dedicándose a otra cosa. “Cuando trabajas con niños con pluridiscapacidad, ves las cosas de otro modo. Lo que normalmente son pequeños hitos o logros, por ejemplo, la satisfacción que siente un padre cuando ve que su hijo da sus primeros pasos de forma natural, pues ahora imagina, para un profesional que lleva tres años trabajando con el niño, cuando este lo consigue y puedes compartirlo con la familia. Esa satisfacción es difícil de explicar”.

“Mi trabajo me emociona”, continúa Ara. “Después de momentos muy duros, es con estas pequeñas cosas cuando las familias empiezan a experimentar la alegría de ser padres”.