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Raúl Compés, director del CIHEAM Zaragoza: "Con menos recursos, habrá que adaptar los programas para ser más eficientes"

Raúl Compés, director del CIHEAM Zaragoza

Raúl Compés, director del CIHEAM Zaragoza / Jaime Galindo.

¿Hoy se cuestiona la responsabilidad de las naciones ricas hacia los países en desarrollo?

La ayuda oficial al desarrollo ha crecido en los últimos años, alcanzando un récord en 2023. Sin embargo, en 2024, la de los principales donantes cayó un 7,1%. Ese año, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos la recortaron por primera vez en casi 30 años. En 2025, las caídas pueden ser todavía mayores. Se trata de un cambio significativo que puede ser el indicio de un nuevo paradigma, en el que tienen un mayor peso las consideraciones geopolíticas y los intereses de los países ricos.

¿Peligra la cooperación al desarrollo?

No peligra la idea germinal de que los países ricos tienen que contribuir al desarrollo de los menos desarrollados, pero sí el modelo tradicional y la voluntad política de algunos de los grandes países donantes. Las consecuencias en el ámbito agroalimentario pueden ser críticas. Además de los problemas de producción derivados del cambio climático, la inseguridad alimentaria es importante en más de cincuenta países y, en particular, en los diez que concentran la mayor parte del hambre aguda a nivel mundial, donde hay más de 196 millones de personas en situación de alta vulnerabilidad.

¿Afecta a Europa esta nueva tendencia?

Europa está en el epicentro de esta reconfiguración de los modelos de cooperación agroalimentaria. Varios países ya han reducido su ayuda oficial al desarrollo o han anunciado que lo harán próximamente. La UE ha reaccionado con iniciativas como el Team Europe o el Global Gateway, que buscan alinear los esfuerzos de la Comisión y de los estados miembros para hacer su cooperación más ágil, visible y estratégica. En el ámbito agroalimentario, esto se traduce en alinear la cooperación con el Pacto Verde Europeo, promoviendo la sostenibilidad.

¿Y cómo está respondiendo la cooperación española?

La ayuda oficial al desarrollo en España ha tenido un comportamiento irregular. Sufrió un severo descenso a raíz de la doble crisis económica de 2008 y 2012, pero en 2024 experimentó un aumento significativo del 12%, cuando los grandes donantes europeos la redujeron. La cooperación descentralizada -la de comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos y otras entidades- supone un 10% de la ayuda total, con aumentos significativos en 2024 en algunas entidades. La cooperación española se ha centrado tradicionalmente en los países de Hispanoamérica, sin embargo, en los últimos años, han adquirido especial relevancia los países árabes, donde los intereses geopolíticos tienen un peso muy elevado.

¿Qué papel juega el Ciheam?

Promueve el desarrollo de los sectores productivos de alimentos en todos los países mediterráneos a través del fortalecimiento de su capital humano, en particular en los puestos de responsabilidad más altos. Tiene cuatro institutos, los de Montpellier (Francia), Bari (Italia) y Chania (Grecia), y el de Zaragoza, que se caracteriza por su enfoque tecnológico, agronómico y productivo, lo que incluye la gestión eficiente de los recursos naturales necesarios para producir alimentos y la riqueza económica y social creada por los sistemas alimentarios, sobre todo en las zonas rurales.

¿Qué están analizando en el simposio de Zaragoza?

El futuro de la cooperación internacional en materia de sistemas alimentarios, teniendo en cuenta los cambios geopolíticos de los últimos años, que están transformando las capacidades de los países para alimentar a su población. Los países con problemas de seguridad alimentaria necesitan nuevos enfoques y modelos para que la cooperación sea más efectiva.

¿A quiénes se dirige?

A los seis actores de la cooperación agroalimentaria internacional: las agencias regionales, nacionales e internacionales de cooperación al desarrollo; las grandes organizaciones internacionales; los gobiernos de los países donantes y beneficiarios; las universidades y centros de investigación; las organizaciones no gubernamentales y las entidades de la sociedad civil. Participan 124 expertos de más de diez países.

¿Qué soluciones esperan encontrar?

Estamos convencidos que de los debates del simposio nos van a permitir entender mejor las nuevas orientaciones y perspectivas de la cooperación al desarrollo agroalimentario a nivel global. Con menos recursos financieros, será imprescindible adaptar los programas para ser más eficientes. Además, creemos que, tras esta reconversión, van a adquirir más protagonismo medidas relacionadas con la innovación y digitalización, el enfoque sistémico (frente al enfoque basado en proyectos), el fortalecimiento del capital humano y el mayor peso de la evaluación de impactos en el diseño de los programas. En el Ciheam Zaragoza creemos especialmente en el futuro de la cooperación a través del conocimiento y el emprendimiento: saber para hacer al servicio de causas nobles.

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