Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La economía social ya cuenta

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Juan Antonio Pedreño

La publicación de la primera Cuenta Satélite de la Economía Social por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) supone un hito histórico. Por primera vez, la Contabilidad Nacional de España cuenta con herramientas para medir oficialmente el peso socioeconómico de esta realidad empresarial en nuestro país, con los mismos criterios que el resto de los sectores productivos.

Las cifras hablan por sí solas y superan a las que Cepes barajaba. En España, la economía social integra 127.532 empresas y entidades que en 2023 alcanzaron 169.691 millones de euros de facturación, lo que supone el 11,1% del PIB, un punto y medio más que el que estimábamos. La aportación directa al valor añadido estatal se sitúa en el 4,3%.

Además, el INE contabiliza 1.250.389 empleos directos, a los que se suma el impacto indirecto de cerca de un millón de socios productores vinculados a cooperativas agroalimentarias –10% del empleo-, y más de 5,5 millones de personas voluntarias. Estas cifras suponen un reconocimiento estructural de un tejido productivo esencial no solo para el crecimiento económico, sino también para la cohesión social y el desarrollo sostenible de nuestras comunidades.

En Aragón, la economía social es sinónimo de cohesión territorial, fijación de población y generación de oportunidades en el medio rural, con un modelo productivo que cuenta con más de 7.359 entidades, que representan el 8,2% del total de empresas en la comunidad. Genera cerca del 10% del PIB regional —concretamente, el 9,6%- y crea 22.802 empleos directos, el 3,8% de los puestos de trabajo en el territorio. Son cifras que evidencian la relevancia de un agente social que crea oportunidades donde otros no llegan.

La cuenta satélite va más allá de las cifras. Abre una nueva etapa estadística para la economía social, que tendrá una actualización cada dos años, respaldada por un grupo de trabajo encargado de analizar la actualización y vigencia de posteriores publicaciones.

Todo ello refuerza la posición institucional e interlocución de la economía social, al dotarla de una legitimidad incuestionable para diseñar políticas públicas más eficaces, basadas en la evidencia y con el objetivo de acelerar el crecimiento e impacto positivo de este modelo de empresa, presente en todos los sectores económicos.

España se sitúa así a la vanguardia europea e internacional en la medición estadística de la economía social. La coordinación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Europea y Eurostat permitirá contribuir activamente a la definición de metodologías y estándares comunes.

En definitiva, la cuenta satélite sitúa a la economía social en el lugar que le corresponde dentro del sistema productivo. Porque aquello que se mide, se reconoce; y, aquello que se reconoce, se fortalece. Con esta herramienta, España da un paso decisivo para consolidar un modelo empresarial que demuestra que es posible generar riqueza, empleo y bienestar poniendo a las personas y al territorio en el centro de la economía.

Tracking Pixel Contents