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Vidas en reconstrucción

La oenegé salesiana de Huesca organizó una caminata solidaria para recaudar más fondos para un proyecto educativo y de consolidación de la paz que financia el Gobierno de Aragón en la región etíope de Tigray, arrasada tras dos años de guerra civil.

Curso de reparación de aparatos eléctricos en el centro de formación profesional de los salesianos en Melleke, Etiopía

Curso de reparación de aparatos eléctricos en el centro de formación profesional de los salesianos en Melleke, Etiopía / SERVICIO ESPECIAL

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Una pequeña parte de los impuestos de los aragoneses está contribuyendo a consolidar el proceso de paz emprendido hace cuatro años en la región etíope de Tigray, tras el fin de la guerra civil que asoló este territorio entre 2020 y 2022. La cifra de víctimas mortales oscila entre las 600.000 y 800.000, en una región de unos seis millones de habitantes.

Los efectos de aquel enfrentamiento armado persisten. Los millones de desplazados tardarán en recuperarse tras vivir cómo esta zona del norte de Etiopía quedaba arrasada, sin servicios, con una grave hambruna y habiendo sufrido un uso deliberado y sistemático de la violencia sexual como arma de guerra.

Sobre este último punto, la violencia contra las mujeres, Teresa López, voluntaria de Entarachen Bosco Global, la oenegé salesiana de Huesca, recuerda que «la ONU ha llegado a describirla como de una crueldad imposible de comprender, calificándola como crimen de guerra. Se atacó a las mujeres como una manera de herir, mutilar y erradicar ciertos grupos étnicos».

En este contexto, «las tres casas salesianas de la región mantuvieron sus puertas abiertas durante todo el conflicto, realizando acciones de ayuda humanitaria», señala López. Sus esfuerzos se centran en la actualidad en el apoyo a la recuperación a través de la educación y el apoyo educativo y psicosocial.

«En este momento, con el conflicto activo finalizado, aunque persisten focos de violencia en la región, las actividades están orientadas hacia la reconstrucción de proyectos de vida de los habitantes de la región», añade la voluntaria. Y, en esta tarea, Bosco Global cuenta con el apoyo del Gobierno de Aragón, que financia un programa denominado precisamente Reconstruyendo Proyectos de Vida. El pasado fin de semana, una iniciativa del popular divulgador y herbodietista Manuel Roncero, conocido como El Hierbas por sus colaboraciones en Aragón Radio, vino a sumar más apoyo aragonés a este proyecto. Un grupo de oscenses y zaragozanos se dio cita en el Puente de Hierro de Santa Eulalia de Gállego para recorrer uno de los caminicos medicinales que organiza Roncero.

Se trata de paseos en los que el divulgador va explicando de manera amena y pedagógica las distintas plantas presentes en el entorno y sus propiedades para la salud y el bienestar. Pero, el caminico del pasado sábado, además de medicinal, fue también solidario, ya que la recaudación íntegra de las inscripciones se va a canalizar, a través de Entarachen Bosco Global, al proyecto de los salesianos en Tigray.

«La idea es que nosotros caminamos aquí, y en Etiopía, hay más gente que puede encontrar su camino gracias a eso», explica Teresa López. La actuación se centra en la rehabilitación psicosocial y el apoyo vocacional a jóvenes y mujeres supervivientes del conflicto.

Las acciones se realizan en el centro de formación profesional que los salesianos tienen en Mekelle, la capital de la región, y busca cualificar a los participantes en la reparación de productos eléctricos y electrónicos e impulsar su inserción laboral, colaborando en formación e iniciativas de emprendimiento.

López destaca la importancia de facilitar el acceso a la educación a la juventud de Tigray, ya que «los dos años de guerra arrasaron con la mayoría de los servicios e infraestructuras, incluidas las educativas. Fueron más de tres años sin ningún tipo de formación disponible, y solo desde 2024 comienzan otra vez a funcionar cursos más breves, orientados hacia una inserción laboral rápida».

El programa incluye también atención psicológica individual y grupal, formación de profesionales y educadores y acciones de sensibilización y diálogos comunitarios orientados a la convivencia pacífica. «Se han capacitado profesionales para la apertura de un centro de escucha y atención psicosocial y se han realizado talleres grupales que incluyen, además del apoyo a víctimas del conflicto, la prevención de la violencia y el fomento de la convivencia pacífica», puntualiza López.

En total, más de 1.400 personas están participando en las distintas acciones del proyecto. Son pequeños pasos hacia la reconstrucción no solo de un territorio, sino también de la relación entre quienes lo habitan y de sus proyectos de vida, a través de la educación orientada al mundo laboral y el acompañamiento integral a jóvenes y mujeres que, en una tierra arrasada, siguen construyendo sus propias oportunidades.

Allanando el sendero hacia el futuro

Entarachen Bosco Global es la delegación en Huesca de la oenegé de desarrollo Fundación Bosco Global, organización salesiana de ámbito estatal que tiene la construcción de un mundo más justo, equitativo y sostenible a través de la educación como objetivo identitario. La entidad centra sus actividades en la promoción del voluntariado, la educación para el desarrollo, la cooperación internacional y la comunicación para el cambio social. Con presencia también en la casa salesiana de Zaragoza, la delegación de Bosco Global en Huesca cuenta con una larga vinculación con proyectos en Etiopía, nexo asentado en distintas experiencias de voluntariado internacional, que encuentran continuidad en las acciones de apoyo y las campañas que se realizan en el Alto Aragón. Actuaciones como la liderada por Manuel Roncero el pasado fin de semana que, de manera educativa y creativa, contribuirá a allanar el sendero hacia el futuro para cientos de jóvenes y mujeres en Etiopía.

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