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Convivencia contra el racismo

El Centro Joaquín Roncal acogerá el próximo día 30 la presentación del proyecto Almenara, en el que se han involucrado tres entidades aragonesas para demostrar que el arte y la educación no formal pueden prevenir los discursos de odio entre la juventud.

Jóvenes participantes en el proyecto Almenara posan para una foto durante una travesía de montaña.

Jóvenes participantes en el proyecto Almenara posan para una foto durante una travesía de montaña. / SERVICIO ESPECIAL

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Aquellas personas y entidades comprometidas contra el racismo y con la inclusión de las personas migrantes y refugiadas tienen una cita el próximo martes, 30 de junio, en Zaragoza. A las 18.00 horas, el Centro Joaquín Roncal acogerá la presentación del proyecto Almenara, una iniciativa que ha demostrado cómo el arte y la educación no formal pueden convertirse en herramientas de resistencia frente a la xenofobia y para la prevención de los discursos de odio.

El término Almenara proviene del árabe y significa faro o lugar donde hay luz, y hace referencia al fuego que se encendía en las torres para dar aviso de algo. Los creadores del proyecto, cuyo eslogan es poniendo luz frente al otro, lo tomaron prestado para denominar a esta propuesta que pretende iluminar el camino hacia una sociedad más empática y solidaria.

Detrás de esta iniciativa, financiada por el programa Erasmus+, se encuentran cinco entidades sociales y empresas de economía solidaria, tres de ellas aragonesas –El Mar del Norte, Recreando Estudio y Biela y Tierra, además de Madrid Outdoor Education y la cántabra 14 kilómetros-, preocupadas "por el aumento de los discursos de odio, especialmente hacia las personas migrantes. Todas estábamos de acuerdo en que era necesario trabajar esta realidad de una forma diferente y cercana a la juventud", relata Edurne Caballero, fundadora de Biela y Tierra.

Durante diez días, 22 jóvenes (once inmigrantes sin papeles de distinta procedencia y otros tantos españoles o residentes en España de varias comunidades autónomas, incluida Aragón) "convivimos en los Picos de Europa caminando juntas, compartiendo historias, preguntas y aprendizajes", continúa Caballero. El objetivo era crear "espacios seguros de encuentro, diálogo y reflexión", utilizando herramientas de educación no formal en la naturaleza.

"Además, quisimos incorporar el arte y la creatividad con el teatro foro como herramienta para ensayar situaciones de opresión", apunta Ana Santidrián, compañera de Edurne en Biela y Tierra. Entre las actividades desarrolladas, destacan los conversatorios realizados con los habitantes de las poblaciones que atravesaba esta ruta por Cantabria (Boo de Piélagos, Cabezón de la Sal y Potes) para hablar "de racismo, de discursos de odio, de fronteras visibles e invisibles, pero también de esperanza y empatía".

Los jóvenes conversaron con los vecinos de los pueblos que atravesaba la ruta.

Los jóvenes conversaron con los vecinos de los pueblos que atravesaba la ruta. / SERVICIO ESPECIAL

La organización del proyecto quiso prestar especial atención a los entornos rurales porque "muchas de las personas que llegan a territorios del Estado español se instalan en estas zonas y ven allí una gran oportunidad para desarrollarse personal y profesionalmente", argumenta Caballero. Pero, además, "en lo rural, es mucho más sencillo contactar con la comunidad, generar lazos y vincularnos como personas. Vemos aquí una oportunidad, pero también una necesidad, de crear puentes entre territorios, culturas y realidades diferentes", agrega Santidrián.

Almenara pretendía responder a la propagación de discursos de odio contra las personas migrantes generando espacios que contrarresten esas dinámicas de exclusión. Y ha tratado de hacerlo mediante el fomento de la convivencia, promoviendo la reflexión y ofreciendo a la juventud herramientas para incorporar una mirada crítica antes estas situaciones. Pero "los resultados han superado nuestras expectativas", confiesan las integrantes de Biela y Tierra.

"Hemos comprobado cómo jóvenes que partían de realidades muy diferentes han sido capaces de construir vínculos de confianza, compartir experiencias en ocasiones muy difíciles, desarrollar una mirada más empática hacia estas realidades y una visión crítica para enfrentar los retos sociales que tenemos por delante", valora Ana. Para su compañera Edurne, "quizá, uno de los logros más importantes ha sido comprobar que, cuando se crean las condiciones adecuadas, la diversidad deja de percibirse como una barrera para convertirse en una oportunidad".

La intención de los organizadores es dar continuidad a Almenara para llegar a más territorios y jóvenes. De momento, la primera edición está llegando a su fin con la presentación de los resultados del proyecto y del documental grabado durante los días de convivencia en Cantabria en los encuentros que se están realizando en distintas ciudades, como el del 30 de junio en Zaragoza. "Este evento pretende fortalecer las redes existentes en Aragón en torno al antirracismo y la cohesión social", concluye Santidrián.

Las cinco organizaciones implicadas: de Aragón a Cantabria, pasando por Madrid

Aunque la coordinación del proyecto Almenara ha sido responsabilidad de la asociación Madrid Outdoor Education, y 14 Kilómetros ha aportado su experiencia de trabajo con jóvenes migrantes y en situación de vulnerabilidad en Cantabria, Aragón ha jugado un papel relevante dentro del proyecto Almenara, pues las otras tres entidades del consorcio tienen su sede en la comunidad.

La Asociación Biela y Tierra ha dinamizado los conversatorios, una metodología participativa orientada a generar espacios de escucha, diálogo y reflexión colectiva sobre la convivencia, la diversidad y los discursos de odio. Los materiales utilizados en estos diálogos para facilitar la participación y la expresión personal han sido diseñados y elaborados por Recreando Estudio. Por su parte, la compañía El Mar del Norte ha liderado la formación y las actividades de teatro foro, aportando herramientas de teatro social para analizar situaciones de discriminación y reflexionar colectivamente posibles respuestas y alternativas.

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