La pieza que completa una empresa sostenible
Ana Sancho Egido
Las empresas llevan años adaptándose a un entorno cada vez más exigente. Ya no basta con ofrecer un buen producto o generar beneficios. Clientes, personas trabajadoras, inversores y la sociedad en su conjunto demandan organizaciones capaces de crear valor económico, ambiental y social. En definitiva, empresas sostenibles.
De hecho, las empresas más competitivas del futuro no serán únicamente las más innovadoras o las más rentables. Serán también las que mejor entiendan su papel en la sociedad. Porque hoy la sostenibilidad ya no se mide solo en emisiones o eficiencia energética; también se mide en la capacidad de generar bienestar, reducir desigualdades y contribuir a comunidades más fuertes y resilientes.
Es precisamente en esta dimensión social de la sostenibilidad donde la Casilla Empresa Solidaria se convierte en una herramienta especialmente valiosa para las empresas comprometidas. Una forma sencilla, eficaz y todavía desconocida para muchas organizaciones de transformar su compromiso social en una acción concreta.
Del 1 al 25 de julio, todas las empresas que presentan el Impuesto de Sociedades tienen la posibilidad de marcar la Casilla Empresa Solidaria y destinar el 0,7% de su tributación a financiar proyectos sociales, sin asumir ningún coste adicional. Simplemente permite decidir que una parte de los impuestos ya generados contribuya a mejorar la vida de miles de personas.
Los fondos recaudados financian iniciativas impulsadas por entidades del tercer sector que trabajan cada día para garantizar derechos, combatir la exclusión social, promover la inclusión laboral, proteger a colectivos vulnerables, impulsar la igualdad de trato o mejorar la atención sociosanitaria.
Los datos demuestran que cada vez más empresas entienden el valor de este compromiso. En la campaña de 2025, 373.881 empresas marcaron la Casilla Empresa Solidaria, permitiendo recaudar 124 millones de euros, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Gracias a ello, se financiaron miles de proyectos sociales en todo el territorio. Y, aun así, queda un enorme potencial por desarrollar.
Lo más interesante es que la Casilla Empresa Solidaria no debe entenderse como una acción aislada de solidaridad, sino como una decisión coherente con una estrategia empresarial. La competitividad del futuro dependerá cada vez más de la capacidad de generar impacto positivo y de demostrar un compromiso real con la sociedad.
Por eso, este julio, invitamos a las empresas a apostar por la sostenibilidad, la innovación, la responsabilidad social y la creación de valor compartido, marcando la Casilla Empresa Solidaria al presentar el Impuesto de Sociedades entre el 1 y el 25 de julio.
Porque las empresas del futuro no serán únicamente las más rentables. Serán también las más comprometidas. Y la Casilla Empresa Solidaria puede ser, precisamente, la pieza que complete su impacto.
- Expertos en aire acondicionado y arquitectos coinciden: 'No apuntes el ventilador hacia las personas, ponlo junto a la ventana para renovar el aire de la habitación
- Uno de los barrios que más crece de Zaragoza nació de las manos de sus propios vecinos
- Directo | Incendio forestal en Peñarroya de Tastavins (Teruel), última hora
- El descenso penaliza a todos en el Real Zaragoza: las bajas y su difícil acomodo
- Enrique Bunbury, sobre su infancia en un colegio en Zaragoza: “Cuando los chicos jugaban al fútbol o al baloncesto, nosotros pensábamos en una canción”
- Ander Herrera ya está en Zaragoza y este martes pasará pruebas médicas
- Dónde ver por televisión al Real Zaragoza, SD Huesca y CD Teruel en Primera RFEF: así están las ofertas
- Las claves del fichaje de Edu Espiau y el frente de ataque del Real Zaragoza para regresar a Segunda