El juez Juan del Olmo ordenó ayer el ingreso en prisión de cinco directivos del clausurado diario Egunkaria y dejó en libertad bajo fianza a otros cuatro. A todos ellos se les acusa de pertenencia a ETA o colaboración con la banda. El décimo detenido, el primer director del rotativo, Pello Zubiria, seguía ayer incomunicado por orden judicial en el hospital madrileño en el que está ingresado, a la espera de que le tome declaración.

El magistrado hizo suyas las peticiones de la fiscal Olga Sánchez tras los interrogatorios de los detenidos, que se prolongaron durante 20 horas. El juez no explica en su resolución los motivos por los que adopta una decisión para unos y otra para los demás, ni el grado de responsabilidad de los imputados en los hechos. Del Olmo se limita a detallar los documentos intervenidos a ETA que le llevan a afirmar que Egunkaria fue "creado" por ETA.

El juez ha encarcelado a Xabier Alegría, miembro del consejo de administración, exportavoz de KAS y ya procesado por Baltasar Garzón por pertenencia a ETA; José María Auzmendi, miembro del consejo; Xabier Oleaga, exsubdirector del rotativo; Juan Mari Torrealdai, presidente del consejo, e Ignacio María Uria, consejero delegado.

Por contra, ha dejado en libertad bajo fianza de entre 12.000 y 30.000 euros a Inmaculada Gomila, apoderada de la empresa editora; Luis Goya, socio fundador; Fermín Lazkano, gerente, y Martxelo Otamendi, actual director del periódico. Otamendi denunció a la salida de la cárcel que, en las dependencias de la Guardia Civil, le habían desnudado, golpeado por todo el cuerpo y colocado una bolsa en la cabeza.

El juez aún no ha decidido nada sobre Zubiria, a quien podría interrogar en las próximas horas, después de que los médicos dieran ayer su autorización. El exdirector sufre una enfermedad degenerativa de los huesos y el sábado intentó suicidarse en el hospital. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, exigió ayer información sobre su estado.

El juez recoge 10 escritos intervenidos a ETA entre 1990 y 1993 sobre la génesis del diario (que se publica desde el 6 de diciembre de 1990), sus problemas de financiación y las dificultades para encontrar un director. El primer documento fue escrito por el dirigente etarra José Luis Alvarez Santacristina, Txelis , detenido en Bidart (Francia) en 1992. En ese escrito, Txelis subraya "la trascendencia y pronta culminación del proyecto de periódico en euskera, Egunkaria ".

Además, el juez explica que en otro escrito, intervenido en junio de 1991 al etarra José Domingo Aizpurua, Pitxas , se mencionan los problemas para encontrar un director para Egunkaria . "Hasta ahora todos han dado el no por diferentes problemas", dice el documento.

FINANCIACION Del Olmo también dispone de la documentación incautada al etarra José María Dorronsoro que revela los problemas de financiación del diario. En un escrito de febrero de 1993, Dorronsoro explica a ETA: "En lo referente al euskera, se debe decir que este año tendrá ayuda de dinero de Guipúzcoa, ¡y encima con el voto PNV-PSOE! Mediante una enmienda de HB se pidió 25 kilos --millones de pesetas-- más, pero mediante el cambio de EA... la situación actual es bastante apurada".

El etarra admite que Egunkaria "tiene graves problemas para pagar" y en "las ventas se percibe un estancamiento-bajada de alguna clase". Por ello, propone a ETA "ir a América a buscar dinero". La propuesta fue rechazada. Además, Dorronsoro revela que el diario no encuentra un consejero delegado. "Los candidatos son demasiado jóvenes" y la "trayectoria ideológica de Imnol (sic) Uria no garantiza como debería el asentamiento del proyecto", subraya.

Por ello, el etarra se decanta por Otamendi, actual director. "No vemos a ningún otro", escribe, aunque agrega: "Junto con esa operación buscaremos, por supuesto, que entre también X. Ol., pero no se podrán desarrollar las dos juntas si no se les coloca la marca de un comisario político".