El Ayuntamiento de Vitoria disolvió ayer, con los votos a favor de PP, PSE-EE y UA, al grupo municipal de Euskal Herritarrok por "higiene democrática". La suspensión, que cumple lo dictado por la Audiencia Nacional, tiene como objetivo el "impedir que ETA tenga representación política en las instituciones públicas", puesto que, a su juicio, sus concejales "no son merecedores de representar a la ciudadanía". La decisión, que contó con el rechazo del PNV-EA, implica que el grupo abertzale se integrará en el Grupo Mixto. El concejal de EH José Enrique Bert no participó en la votación y tachó la medida de "resolución y decisión política" que, según denunció, persigue "hacer desaparecer a la izquierda abertzale porque hemos mantenido la ideología de la independencia". El portavoz del PP, Javier Maroto, consideró que ayer fue un "día importante para Vitoria, la democracia y el Estado de Derecho" que, a su entender, va a demostrar la apuesta de la ciudad por "acabar con el terrorismo y su compromiso por la libertad".