José Luis Balbás, líder de Renovadores por la Base, suspendido de militancia en el PSOE a raíz de la traición en la Comunidad de Madrid, contrató en persona un servicio de protección para los diputados rebeldes, Eduardo Tamayo y Teresa Sáez.

La protección comenzó el día que Tamayo y Sáez consumaron la traición. Ambos se movieron por la ciudad en un Peugeot azul, acompañados por el escolta. La empresa retiró el servicio porque Balbás no cumplimentó los requisitos de Interior para la prestación del servicio.