El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, confía en lograr en año y medio un consenso entre las formaciones políticas de Euskadi, que derive en un nuevo marco político inspirado en el Concierto Económico. Sin embargo, no vislumbra a corto plazo la puesta en marcha de la mesa de partidos, al considerar que "esa será una fotografía final cuando alcancemos un acuerdo".

En una entrevista publicada en periódicos del grupo Vocento, Imaz afirma mantener su esperanza sobre el proceso de paz en estos días de incertidumbre, puesto que percibe que "hay bases comunes" para poder llegar a un acuerdo entre los proyectos de formaciones como el PNV, el PSE y Batasuna. Frente a quienes confían en que la mesa de partidos esté en marcha en otoño, el líder jeltzale consideró que habrá que esperar aún un año o año y medio, ante la necesidad de cerrar un acuerdo sólido con las bases para la convivencia en Euskadi.

Vaticinó que será posible un acuerdo con el partido que gobierna en Madrid, y estimó factible que finalmente se alcance un estatus de autogobierno en el marco del Estado, que recoja los principios de la relación económica entre Euskadi y el Estado. "Una especie de concierto político --añadió-- que daría estabilidad para 15 o 20 años".

Sobre una eventual legalización de Batasuna sin derogar la Ley de Partidos, Imaz opinó que la izquierda aberzale está abocada a presentar unos nuevos estatutos.

CUESTIÓN DE SEMANAS Aún más optimista se mostró el coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, quien aseguró ayer que la reunión entre el Gobierno y ETA, por un lado, y entre los partidos en la comisión preparatoria de la mesa, por otro, "se van a realizar de forma simultánea y los acontecimientos se van a precipitar" en las próximas semanas, lo que llevará a que se "desencadene la legalización de Batasuna a través de una nueva marca y unos nuevos estatutos".

En una entrevista en la cadena SER, Madrazo criticó que Batasuna "siga muy supeditada a la estrategia de ETA".