ROSA MARÍA P. I., víctima del atentado de ETA en el Hipercor de Barcelona, pidió la semana pasada al Estado que declare que el atentado terrorista es la causa de las secuelas psicológicas que sufre desde hace años y que le impiden desempeñar cualquier trabajo retribuido, razón por la que también solicita el reconocimiento de incapacidad. Rosa María, su esposo y su hijo de 2 años estaban a pocos metros del coche bomba que explotó en Hipercor.