El fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo rebajó ayer considerablemente la petición de pena para seis acusados de cometer actos de kale borroka. En sus conclusiones provisionales había solicitado que fueran condenados a 16 años de prisión por cada acto de violencia callejera, lo que sumaba un total de 400 años, mientras ayer durante el juicio aminoró esta petición hasta un total de 13 años de prisión. Esta rebaja fue aceptada por la defensa de los acusados, quienes reconocieron los hechos. Por tanto, está previsto que el tribunal los condene próximamente a los 13 años que solicitó el fiscal, resultado de sumar penas de dos años de prisión para cada uno, excepto para Jiménez Muguerza, que solo participó en un acto de violencia callejera y será condenado a un año de cárcel.

El fiscal, que inicialmente les imputaba delitos de estragos terroristas con el agravante de ir encapuchados, cambió su acusación al considerar que habían incurrido exclusivamente en un delito continuado de daños terroristas. Asimismo, argumentó que no se había acreditado que cometiesen los hechos cubriéndose la cara.

SOLO DAÑOS MATERIALES Además, aunque en su escrito de conclusiones preliminares afirmaba que en algunos actos pusieron en peligro la vida de personas, como en el cometido contra un autobús en Tolosa, que fue incendiado antes de que se bajara el conductor, ayer consideró que no estaba demostrado que los hechos pusieran en peligro la integridad física de ninguna persona. Además, los procesados atentaron contra la casa de dos concejales del PSE y una sede del Diario Vasco, entre otros ataques.