LA AUDIENCIA NACIONAL absolvió ayer al marroquí Lahcen Ikassrien por falta de pruebas. La fiscalía había reclamado ocho años de prisión por pertenencia a Al Qaeda. El preso fue detenido en Afganistán y permaneció detenido en la base militar de Guantánamo desde febrero del 2002 hasta julio del 2005. Ikassrien estaba en libertad desde julio.