El enfrentamiento entre los poderes en Euskadi subió ayer varios tonos después de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) decidiera continuar la querella instada por el Foro Ermua contra Juan José Ibarretxe por un presunto delito de desobediencia al reunirse con Arnaldo Otegi. La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate (PNV), acusó al tribunal de "alinearse" con el PP y "apostar contra" el proceso de paz.

El duro pronunciamiento del Ejecutivo resumió el malestar provocado por una decisión avalada por los tres miembros de la Sala Penal del tribunal vasco que fueron nombrados a instancias del PP. Se trata además de los mismos magistrados que tramitaron en su momento la querella contra la Mesa del Parlamento encabezada por su presidente Juan María Atutxa también por un delito de desobediencia, del que fueron absueltos.

Hasta el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, que ha mantenido una línea mucho más comedida que su antecesor Xabier Arzalluz, adelantó ayer que el PNV "combatirá políticamente" la resolución y volvió a recordar --ya lo hizo en junio-- que él mismo se ha reunido ya "25 veces" con Otegi en lo que va de año.

El auto del tribunal rechaza los recursos interpuestos por el Gobierno vasco y por Batasuna y estima que el encuentro que Ibarretxe mantuvo el 19 de abril con Otegi, Pernando Barrena y Juan José Petrikorena "reviste indicios de infracción penal". Considera que se debe investigar si los tres dirigentes de Batasuna cometieron un delito de desobediencia al Tribunal Supremo, en el que habría participado el lendakari por "cooperación necesaria".