María Teresa Fernández de la Vega inauguró ayer un género inédito en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros al pedir perdón en nombre del Gobierno a todos los madrileños por los episodios vividos esta semana en relación con la candidatura de José Bono en las listas socialistas al Ayuntamiento de Madrid.

"Pido disculpas a los ciudadanos de Madrid, porque ha habido demasiada confusión con la candidatura", comenzó la vicepresidenta, que acto seguido solicitó también "comprensión" y "confianza" a los simpatizantes socialistas, porque el PSOE de Madrid presentará "una buena candidatura con un magnífico proyecto".

Ante la insistencia de los periodistas presentes en la rueda de prensa para que desvelara si ella puede ser finalmente la candidata del PSOE --como le reclaman insistentemente los socialistas madrileños--, la vicepresidenta se refugió en el "respeto al papel" que desempeña como portavoz del Gobierno para eludir responder sobre si aceptaría. El presidente, no obstante, dejó claro que no sería candidato "nadie que no quiera serlo", y que no estaba en sus planes que el elegido fuera un miembro del actual Gobierno socialista.

UN PARTIDO ´BLUF´ Eduardo Zaplana no desaprovechó la ocasión para cargar contra el Ejecutivo de Zapatero. El portavoz del Partido Popular en el Congreso afirmó ayer durante un encuentro con la prensa en Alicante que el El PSOE ha demostrado ser un "bluf" con la polémica surgida con la elección del alcaldable para Madrid. Zaplana denunció la "improvisación permanente" del PSOE, un partido que, a su parecer, "carece de ideas y de proyectos". "Un partido que no tiene candidato para la capital de España, que casi requiere un concurso de ideas y de personas para ver si reúnen méritos suficientes, tiene muy poco que decir", remachó el portavoz conservador, que de nuevo cargó toda la responsabilidad de lo sucedido en Rodríguez Zapatero.