El secretario de organización del PSOE, José Blanco, acusó ayer al PP de mostrarse "más intransigente y radical", ahora que "el camino hacia la paz en el País Vasco está más cerca", y lamentó que la oposición sea "el partido más antiguo y rancio", acusándola de estar "en manos de una derecha extrema y radical con la que podemos contar poco".

Blanco participó en Córdoba en un acto con militantes socialistas y aseveró que el PP tendrá que explicar "por qué no estuvo al lado del Gobierno en el objetivo de conseguir el final del terrorismo y el final de la violencia". Así, criticó que Mariano Rajoy se "aferre" ahora al pacto por las libertades y contra el terrorismo, "interpretándolo a su manera para desgastar al Ejecutivo", dijo, y que "eleve el tono de dureza en vez de ayudar a la paz" frente al "compromiso leal y el apoyo" que el PSOE dio en su día al PP para lograr el fin de ETA.

"Mientras el PSOE cabalga hacia su futuro, el PP lo hace hacia su pasado", enfatizó Blanco, quien insistió en el carácter "extremista y radical" del principal partido de la oposición y de algunos de sus dirigentes, entre los que citó a Mariano Rajoy, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana. Además, subrayó que al PP "no le importa nada España, solo el poder", y acusó a los populares de "no comprometerse en nada" con el Gobierno central en temas de interés de Estado.

LA CANDIDATURA DE MADRID Se refirió también a la negativa de José Bono a encabezar la lista del PSOE al Ayuntamiento de Madrid. Blanco recomendó al PP que no se frote las manos y "espabile", para no acabar preguntándose qué ocurrió tras los comicios municipales, tal y como les pasó en marzo del 2004". Precisamente a la negativa de Bono hizo referencia el secretario de Justicia del PP, Ignacio Astarloa, que afirmó que el problema del "vodevil" que ha organizado el PSOE con su candidatura "ya no es a quien nombra, sino quién dimite".