Juan José Ibarretxe reafirmó ayer la necesidad de que el proceso de paz y la normalización política del País Vasco se construya sobre "la memoria" de lo sucedido para no repetir "los errores del pasado". El lendakari subrayó este mensaje contra el olvido en la inaguración del nuevo centro por la paz Baketik, impulsado por la comunidad franciscana de Aránzazu (Guipúzcoa) y que dirigirá Jonan Fernandez, el fundador del movimiento por el diálogo Elkarri.

"Reconciliación no significa amnesia", enfatizó Ibarretxe cuando, precisamente, la primera actividad de este nuevo centro será la de reclutar a mil voluntarios para que se adiestren como "agentes de reconciliación y mediación de conflictos".

Durante su alocución, el jefe del Ejecutivo de Vitoria apostó por mirar al pasado para tener memoria crítica y por mirar al futuro con la voluntad de lograr un respeto entre semejantes a pesar de que los "muros" sean grandes y las "heridas devastadoras". Además, advirtió de que los ciudadanos del País Vasco no tienen miedo al fracaso, buscarán los "caminos" y, en el caso de no encontrarlos, los inventarán. Finalmente, Ibarretxe consideró que un principio ético global es aprender a mirar al otro como a un ser humano lo que, en su opinión, es aún una "gran asignatura" pendiente.

TODOS MENOS EL PP En el acto inaugural participó Federico Mayor Zaragoza, que defendió "el diálogo" para avanzar en la paz, a la vez que recordó que "nada es indiscutible". También acudieron representantes --excepto el PP-- de las fuerzas políticas vascas, incluida Batasuna, que envió a su dirigente Pernando Barrena y al exparlamentario y expreso Mikel Zubimendi.