El ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, se entrevistó ayer en Damasco con el presidente de Siria, Bashar al Asad. Esta es la segunda visita de Moratinos al país árabe en tres meses. El jefe de la diplomacia española se desplazó a Damasco el pasado 3 de agosto para pedir a las autoridades sirias que ejercieran su influencia sobre Hizbulá y facilitar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que decretó el alto el fuego entre la milicia e Israel.

Moratinos es partidario de incluir a Siria en el diálogo sobre Oriente Próximo y ha intercedido ante sus homólogos europeos para que se acepte hablar con Damasco. "Haré lo que esté en mi mano para facilitar el relanzamiento del proceso de paz en Oriente Próximo y lograr una situación más próspera en la región", dijo ayer el ministro.