El combate policial y judicial contra la violencia callejera en Euskadi se ha mantenido durante todo el fin de semana en Vitoria con un balance de cinco detenidos a última hora del sábado y madrugada del domingo. Todos ellos quedaron ayer en libertad por orden del juez.

Los primeros tres arrestos se practicaron la noche del sábado en la capital alavesa. La policía vasca acusó a tres jóvenes de protagonizar desórdenes públicos por haber interrumpido el tráfico en varias calles céntricas y haber cruzado pancartas atadas con cadenas.

Los detenidos protestaban contra la actuación de la Ertzaintza, que el jueves detuvo a dos jóvenes acusados de participar en actos de kale borroka y para los que el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno decidió prisión incondicional.

Con posterioridad, durante la madrugada de ayer fue la policía municipal de la capital alavesa la que detuvo a otros dos jóvenes acusados de quemar un contenedor.

EN LIBERTAD La Ertzaintza no vinculó ninguno de los actos de violencia de las últimas horas con el terrorismo, por lo que puso a los detenidos a disposición del juzgado de guardia de Vitoria, que decidió la libertad de los cinco jóvenes. No obstante, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, consideró que la actuación de la Ertzaintza ha demostrado que "el Estado de derecho no baja la guardia" y que se cumple con la obligación de poner a disposición judicial a quienes protagonicen actos de violencia callejera.

Luesma aprovechó para requerir de nuevo a la dirección de la izquierda aberzale a desmarcarse "cuanto antes" de la kale borroka. Advirtió de que lo único que está consiguiendo es poner "palos en las ruedas" del proceso de paz ya que, si persisten, no habrá avances. De todas formas, reconoció que existe en Euskadi una "cultura de la violencia" y que hace falta un tiempo para que esta llegue a desaparecer.