Los amigos de las teorías conspirativas tienen desde ayer un nuevo elemento para alimentar sus elucubraciones. Los hechos históricos, en este caso la entrevista que el general Francisco Franco mantuvo en el año 1940 con Adolf Hitler en la estación de Hendaya (Francia), permanecen inmutables, pero 66 años más tarde su imagen deviene borrosa. Y es que la agencia Efe ha descubierto que las imágenes del destacado encuentro fueron manipuladas, lo que convertiría a Franco en un verdadero precursor de las modernas técnicas del Photoshop.

Durante las tareas de recuperación y digitalización del Archivo Histórico Fotográfico de Efe, los empleados de la agencia oficial han hallado las pruebas de este montaje: los negativos de una imagen captada en el andén de la estación de Hendaya, totalmente vacío, y de las siluetas de Hitler y Franco sobreimpresas en el laboratorio.

Tanto o igual de llamativa es la revelación de que la famosa fotografía en la que ambos militares pasaban revista a las tropas fue trucada porque en la original Franco aparecía con los ojos totalmente cerrados. Lo que, desde el punto de vista del régimen franquista, sin duda debía deslucir el alcance político de tan importante estampa. Sobre esa desfavorecedora instantánea del dictador se pegó otra en la que, esta vez sí, tenía los ojos abiertos de par en par.

Ya fuera por cansancio o por obnubilación ante la imponente figura de Hitler, lo cierto es que en una tercera foto, esta hallada hace seis años, Franco aparecía también con los ojos cerrados, aunque en la versión oficial los tenía abiertos. Ese 23 de octubre el laboratorio de Efe no debió dar abasto.