Pese a la beligerancia que ha exhibido en los últimos días contra los presupuestos generales del 2007, CiU intentará dar un vuelco a su posición en el debate sobre las enmiendas a la totalidad que se celebra hoy en el Congreso. El portavoz de la coalición en la Cámara baja, Josep Antoni Duran, presentará, in extremis, una oferta alternativa que permita a su coalición apoyar al Gobierno, a cambio de algún gesto, y desmarcarse de una foto con el PP y ERC que sería contraproducente en pleno inicio de la campaña catalana.

Los movimientos de Duran se producen a pocas horas del inicio del debate político más importante del año y en medio de intensas negociaciones del PSOE con IU y el PNV para evitar la devolución de las cuentas. Con los comicios catalanes a la vista, José Luis Rodríguez Zapatero no quiere hacer concesiones a CiU que la coalición pueda rentabilizar en la campaña catalana. En la reunión de ayer en la ejecutiva federal del PSOE, el presidente del Gobierno consideró en ese sentido "irrelevante" la posición que vaya a mantener la fuerza que preside Artur Mas.

Los socialistas se mostraron seguros de que saldrán airosos de esta primera ronda del debate presupuestario, que seguirá después un largo trámite hasta su votación en diciembre. El secretario de organización, José Blanco, aseguró que su partido cuenta ya con una "mayoría suficiente" para rechazar las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP, CiU, ERC, PNV y EA, que contabilizan en conjunto 174 votos en el Congreso.

CUATRO GRUPOS El PSOE confía en el respaldo de cuatro pequeñas formaciones autonómicas --BNG, CC, CHA y Nafarroa Bai--, con las que suma 171 votos. Aunque ha reiterado su voluntad de abstenerse, el coordinador de IU-ICV, Gaspar Llamazares, señaló ayer que su formación apoyará al Gobierno si es preciso para evitar la devolución de los presupuestos. El Ejecutivo acumularía en ese caso cinco votos más y se aseguraría la mayoría, pero bastante precaria y susceptible de sorpresas: anoche, un diputado ecologista adscrito al PSOE, Francisco Garrido, anunció por sorpresa que se abstendrá en la votación.

Por ello, los esfuerzos negociadores socialistas estaban volcados en arrebatar al PNV al bando enemigo y atraerlo al propio, o por lo menos a la abstención, mediante promesas concretas, del mismo modo que IU-ICV ha suavizado su posición tras el compromiso de un aumento en la inversión social.

"VOTOS DE CALIDAD" En este escenario, CiU presentará una oferta alternativa centrada en tres puntos básicos: inversiones en infraestructuras, pensiones de viudedad y compromiso de ejecución presupuestaria. En un acto político en Granollers (Barcelona), Duran lanzó guiños al Gobierno. Dijo que al Ejecutivo "le conviene tener un gesto" y que los votos de CiU "no son solo una cantidad, sino una marca de calidad".

Su ofensiva cuenta con el aval de Convergencia, que ha sido especialmente crítica con los presupuestos, con el argumento de que incumple el monto de inversiones establecido por el Estatut. La incógnita que queda es la respuesta que dará Zapatero a las llamadas al entendimiento de los nacionalistas catalanes.