El PP anunció ayer que hará de la negociación con ETA el centro de su labor de oposición en el Congreso y el Senado. Mañana mismo, tanto su líder, Mariano Rajoy, como el secretario general, Ángel Acebes, preguntarán sobre la cuestión al presidente del Gobierno y a la vicepresidenta en la sesión de control. El PP opina que José Luis Rodríguez Zapatero ha convertido el proceso de paz en una "seria amenaza" para los españoles y para la integridad territorial, y exige que el jefe del Ejecutivo dé explicaciones en las Cortes sobre "la verdad" de la negociación. Zapatero desveló ayer en la Moncloa que el proceso de paz "discurre" pese a que la kale borroka lo perjudica.

Acebes dio por hecho que el presidente impulsa una negociación con "ETA-Batasuna" sobre "el modelo de Estado, el futuro de los españoles y la ruptura constitucional". Ante tales "cesiones" --"España está en la antesala de la claudicación", auguró--, los populares retomarán el terrorismo como eje de su labor de oposición en las Cortes.

El presidente del Gobierno aprovechó la rueda de prensa conjunta tras entrevistarse con su homólogo italiano, Romano Prodi, para asegurar que el proceso de paz "discurre", y que ni espera ni deja de esperar un nuevo comunicado de ETA. Zapatero reiteró que la negociación se ajustará al "principio de legalidad", y reclamó que cesen los episodios de violencia callejera para que el diálogo tenga éxito. El presidente reiteró que "el fin de toda forma de violencia" es el primer paso para llegar a un "acuerdo" que supondrá una mejora de la convivencia en Euskadi que "superará la situación anterior".

Zapatero pidió "tiempo" para afrontar un proceso que se inició hace seis meses, con la declaración de alto el fuego y que tras 40 años de terrorismo tiene suficiente "envergadura" como para que se le permita "cumplir sus ritmos".

También se pronunció sobre el proceso Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado, quien ofreció cifras para demostrar al PP en el Senado que la labor del ministerio público desde el alto el fuego respecto a los etarras "no solo no se ha ralentizado, sino que se ha incrementado". El fiscal general se enfrentó a un duro debate con el senador del PP Agustín Conde, que pidió su dimisión por ser "el fiscal general del Gobierno". "Ustedes se han rendido", le espetó, a lo que el fiscal contestó malhumorado que su deber es que "no haya más muertos, aunque a algunos se les pueda notar las ganas de que los haya".

FIEL A SU LÍNEA Conde-Pumpido se mantuvo fiel a su línea y sostuvo que la actuación de los jueces y fiscales debe tener en cuenta la realidad de cada momento. Así, aseguró que "la justicia no está para favorecer los procesos políticos, pero tampoco para obstaculizarlos", y que no permitirá que los fiscales "dejen pasar la ocasión de aplicar la ley para evitar más muertes". El PP consideró que el fiscal general ha sido "engañado" por el etarra Iñaki de Juana Chaos, quien para él no ha hecho una huelga de hambre, sino simplemente "la dieta del jamón york".