El comité federal del PSOE designará el próximo 18 de noviembre a "todos" los candidatos a comunidades autónomas y ayuntamientos de más de 50.000 habitantes, según acordó ayer la ejecutiva del partido, con José Luis Rodríguez Zapatero a la cabeza. El paquete incluye al aspirante a la alcaldía de Madrid, cuya identidad constituye el mayor enigma del proceso de nominación tras la espantada de José Bono.

El presidente del Gobierno admitió ante la ejecutiva errores de procedimiento al ofrecer la candidatura madrileña al exministro de Defensa y se comprometió a "hacer las cosas mejor" en el futuro. Tras ese mea culpa, sacó pecho y dijo que "si algo ha demostrado todo este episodio es la vulnerabilidad del PP en Madrid", en alusión a la supuesta inquietud de los conservadores al trascender la opción Bono. Varios miembros de la ejecutiva opinaron sobre el incidente, sin que hubiera polémica.

PLAZOS EXTRAORDINARIOS En rueda de prensa, el secretario de organización de los socialistas, José Blanco, afirmó que esta vez "no habrá procedimientos excepcionales ni plazos extraordinarios" para ratificar al candidato a la alcaldía de Madrid. Señaló que su nombre se sabrá cuando se aproxime la reunión del comité federal del 18 de noviembre, después de su proclamación por los órganos de la federación madrileña.

A diferencia de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, Blanco eludió pedir perdón a los madrileños ante lo que calificó de un "incidente de recorrido" que "se podía haber evitado" y que achacó a "posibles errores de percepción y sobreactuaciones". En rueda de prensa con Zapatero en la Moncloa, incluso el primer ministro italiano, Romano Prodi, bromeó sobre el caso y se descartó como candidato a la alcaldía de Madrid.